Entrar Via

No Tan Bruja romance Capítulo 853

Quien apareció para salvar a Nancy no fue Máximo, como ella había imaginado, sino Enzo Salgado.

En la oficina del dueño de Zona Cero, Nina estaba sentada en un sillón de piel viendo los monitores de seguridad. Frente a ella, Luciano Monroy degustaba una copa de vino tinto con calma.

Al ver a Enzo rescatar a Nancy de los «matones», Luciano buscó la aprobación de Nina.

—Los tipos que contraté actúan bastante bien, ¿no?

Nancy jamás adivinaría que los hombres que la acosaron habían sido enviados por Luciano. Los actores que ella había contratado originalmente habían sido interceptados y despachados mucho antes. La encerrona de hoy también era una trampa de Nina para Nancy.

Nina admitía haber utilizado a Máximo: las fotos, las publicaciones en Instagram presumiendo su amor, todo fue para presionar a la verdadera Nancy y hacer que perdiera la calma y saliera a la luz. En cuanto a la presencia de Enzo, obviamente también fue obra de Luciano moviendo hilos en las sombras.

Enzo había sufrido varios golpes en los negocios últimamente. Para estabilizar las empresas de la familia Salgado, necesitaba urgentemente nuevas conexiones poderosas. El cliente que Enzo había estado intentando contactar era, de hecho, gente de Luciano. Ese cliente eligió a propósito Zona Cero para la reunión, creando la oportunidad perfecta para que Enzo jugara al héroe.

En el video, Enzo echó a los «matones» y ayudó a una Nancy al borde del llanto a sentarse en su mesa. El cliente, muy oportuno, se retiró, dejando a Enzo y a Nancy a solas.

Nina, con las piernas cruzadas y jugando con un bolígrafo, observaba divertida cómo Enzo consolaba a Nancy. Luciano se colocó detrás de ella para disfrutar del espectáculo.

—¿Estás segura de que esta Nancy es falsa?

Nina confiaba plenamente en su juicio.

—Falsa o verdadera, solo siéntate y disfruta la función.

Lo que Luciano no sabía era que Nina, aprovechando el momento en que puso su mano sobre el hombro de Nancy, le había colocado un micrófono oculto.

Para calmarla, Enzo pidió al mesero un té de manzanilla bien caliente.

—Hace frío afuera, bebe esto para que entres en calor y se te asiente el estómago.

Bajo los cuidados de Enzo, Nancy empezó a recuperarse.

—Enzo, gracias por lo de hace un momento.

—Somos amigos, no tienes nada que agradecer —respondió él.

Después de más de un año sin verla, Nancy seguía tan hermosa como en sus recuerdos. Hubo un tiempo en que Enzo soñaba con tener una oportunidad con ella. Pero en aquel entonces, Nancy solo tenía ojos para Máximo. Para ella, «Enzo» era solo uno más del séquito de amigos de Máximo. Si la «Diosa de Puerto Neón» recordaba su nombre, era solo por ser amigo de él. El pasado era cruel.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No Tan Bruja