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No Tan Bruja romance Capítulo 863

Esa frase dejó claro que consideraba a Wendy y a las demás como las perras falderas de Esperanza.

Esas chicas se atrevían a meterse con Silvia, pero no con Nina. Todavía tenían fresca la imagen de Nina cacheteando a Esperanza en el baño. Si ni siquiera Esperanza podía con Nina, ellas, que eran simples peones, no tenían más opción que agachar la cabeza ante el poder.

—¿Qué ladrar ni qué nada? Solo estábamos bromeando con Silvia. ¿Verdad, Silvia?

Después de ser intimidada una y otra vez, Silvia demostró que no era de palo.

—Cualquiera con cerebro sabe si eso fue una broma o no.

—Y francamente, no tengo ganas de bromear con ustedes.

Wendy soltó una risa fría.

—Vaya, qué valiente. La Silvia tímida de antes ahora resulta que aprendió a ser prepotente.

—Sin Nina cuidándote las espaldas, no eres nada frente a nosotras.

—Se nota que se siente bien tener un buen padrino, hasta da envidia.

Bajo la mirada cada vez más gélida de Nina, Wendy cerró la boca a regañadientes. Aun así, antes de irse, lanzó una frase venenosa:

—Nina, si no tuvieras el respaldo de la familia Corbalán, ¿crees que Silvia te lamería las botas así?

—Ella te adula y te complace solo por los beneficios que le das.

—En cuanto tenga una mejor oferta enfrente, una persona como ella será la primera en venderte.

Aquello fue un insulto directo a la integridad de Silvia. Quiso defenderse, pero Wendy y su grupo ya se habían alejado. Silvia siempre había sido torpe con las palabras; nunca ganaba en las discusiones.

—Nina, no escuches las estupideces que dicen.

—Te juro por mi vida que jamás te traicionaría.

Para probar su sinceridad, Silvia levantó la mano haciendo el gesto de juramento.

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