Capítulo 101 La mañana del sábado, Chloe despertó sintiendo los besos de Dante en su cuello, mientras sus dedos masajeaban su clítoris con movimientos circulares y lentos. Provocando que ella arqueara la espalda y apretara los muslos.
- Buenos días, nena - susurró Dante al oído antes de morderle el lóbulo- Me encanta que te mojes tan rápido.
Chloe giró la cabeza para besarlo, tomando el control al inicio e introduciendo su lengua en la boca de Dante hasta que él respondió con posesividad. Ella bajó la mano con rapidez hacia la entrepierna de él, metiéndola bajo el pantalón de seda del pijama para acariciar directamente su miembro erecto.
Al sentir sus caricias firmes, Dante mordió su labio inferior y terminó el beso. Mientras la mano de ella se movía con rapidez de arriba abajo sobre su dureza, él introdujo dos dedos en ella, provocando que Chloe soltara un gemido fuerte.
- Déjame cogerte, Chloe - gruñó Dante mientras añadía un tercer dedo.
- No... -jadeó ella.
A pesar del placer que sentía, no pensaba cambiar de opinión todavía. Dante soltó una carcajada ante su respuesta; sabía que no cedería solo con provocaciones físicas. Entendió que tendría que esforzarse en su labor de "conquista" para obtener lo que deseaba: tener sexo con su esposa de papei.
El sonido del teléfono interrumpió el momento.
Dante retiró los dedos del interior de Chloe y se los llevó a la boca para saborear su esencia, mientras con la mano libre tomaba el móvil y contestaba la llamada.
Chloe tenía la respiración entrecortada y sentía la frustración del repentino parón. Cuando intentó retirar su mano del miembro erecto de Dante, él la detuvo y la guio para que continuara con los movimientos mientras él atendía el teléfono.
- ¿Qué quieres, Mike? - Dijo Dante al teléfono.
Manteniendo la vista fija en Chloe mientras ella seguía estimulándolo bajo su guía.
¿Cómo que quiero? Dijiste que nos veríamos hoy - Soltó Mike del otro lado de la línea.
Dante entrecerró la mirada. Había olvidado ese detalle por estar concentrado en el caliente cuerpo de su esposa.
Ve a mi oficina en una hora - ordenó fríamente y, sin esperar la respuesta de Mike, colgó la llamada.
Dante bajó la tela de su pantalón para dejar a la vista su miembro erecto, rodeado por la mano de Chloe.
- ¿Mike? - Preguntó ella. A pesar de la distancia que había mantenido con Dante durante cuatro años, sabía perfectamente que la relación con su primo Mike era casi nula.
Sí. Ayer, en mi viaje de negocios, descubrí que le pagó a un investigador privado para que nos espiara - explicó Dante.
Chloe detuvo sus movimientos bruscamente. Su rostro palideció ante la posibilidad de que Mike fuera el extorsionador. Si Dante descubría que ella era Gala a través de él, todo habría terminado.
- ¿Chloe? - Dante la miró fijamente, notando su reacción.
- ¿Mike es el sujeto que me llamó? ¿El que quiere destruirte? - preguntó con voz temblorosa.
Es probable, pero lo dudo. Mike es demasiado cobarde para algo así - soltó Dante, mientras tomaba la mano de Chloe y la guiaba de nuevo hacia su erección- Estoy seguro que solo es un simple peón...
Chloe bajó la mirada, aturdida. Aun si Dante tenía razón y Mike no era el verdadero extorsionador, existía la posibilidad de que supiera algo sobre su identidad secreta.
- Sí, el jueves. ¿Te parece? - Ella se giró para quedar frente a él.
Chloe arqueó las cejas al ver que Dante levantaba la mirada lentamente hasta encontrarse con sus ojos.
- Perfecto, me encargare de tener lista a la prensa- Dijo caminando hacia a ella.
- Sobre eso... - ella hizo una pausa- Me gustaría discreción. Alonso es esposo de mi tía Cinthya, por lo que... bueno.
- Chloe, no debes tener piedad solo por un lazo familiar - dijo Dante. Colocó con firmeza una mano sobre su cintura, mientras con la otra sostenía su traje.
- ¿Tú no la tendrías por nadie? - preguntó ella, buscando respuesta en esos ojos azules gélidos que hacían reaccionar a su cuerpo.
- No. No lo haría - respondió Dante sin titubeos.
¿Ni por mí? Soy tu esposa. Si te traicionara, ¿no te apiadarías de mí? - insistió Chloe, posando sus manos sobre el firme torso de él.
Dante soltó una risa baja y seca. Se inclinó hacia ella hasta que sus rostros quedaron a solo unos centímetros de distancia.
- Ni siquiera por ti, Chloe. Eres mi esposa, pero no te amo; solo te quiero coger - soltó con una voz cargada de orgullo.
Esas palabras hirieron a Chloe, pero también alimentaron su deseo de venganza. En ese instante comprendió que, cuando llegara el momento de revelarle toda la verdad a Dante, tendría que huir y alejarse de él de inmediato.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....