El día de compras con Ivanna fue demasiado agotador, aunque sabía que todo valía la pena, había comprado tantas cosas, más modernas, pero elegantes para seguir siendo la esposa perfecta, ropa sexy para ser Gala la prostituta de su esposo, guardo todo en su closet, la que usaría los fines de semana en Seda Negra las dejo en sus bolsas, pues esa las llevaría ese viernes a dicho lugar, Ivanna le dijo que le darían una habitación para ella y solo ella tendría acceso, esperaba que así fuera, no quería que otras personas esculcaran sus pertenencias.
- Chloe – La llamaron.
Se sorprendió un poco al escuchar su voz, ¿Qué hacia en su recamara? Nunca antes había estado ahí, suspiró y salió del armario, Dante estaba cerca de la cama, observando todas las bolsas de compras que ella había hecho, aun no terminaba de guardar, primero tuvo que deshacerse de su antigua ropa.
- ¿Qué quieres? – Pregunto cruzando sus brazos.
- Hablar contigo, sobre lo que te dije anoche – Dijo mirándola de pies a cabeza, ella seguía vistiendo lo mismo de esa mañana.
- ¿sobre qué? – Pregunto. – Ah, ¿Sobre tener sexo? – Agrego.
- Si, eso – Dijo caminando hacia ella.
- Ya te dije que no, no quiero sexo contigo – Retrocedió.
- ¿Por qué? – Preguntó deteniendo su caminar.
- Seamos sinceros Dante, no te gusto para nada – Empezó a hablar- Así que dudo que se te pare – Continúo.
Dante arqueo las cejas ante su respuesta, bien podía tener razón, pero incluso ayer tuvo una pequeña erección al verle las tetas, así que tal vez si se estimulaba con ellas y se enfocaba en ellas, podría terminar cogiéndosela sin problemas.
- Vamos a intentarlo – Dijo dando otro paso.
- No – Dijo con firmeza – Mira si es sobre el asunto del ginecólogo, podré arreglármelas – Comentó.
- ¿Cómo? – Preguntó cruzando los brazos.
- No soy virgen – Dijo.
Dante frunció el ceño ante esas palabras, se acercó bruscamente a ella y la sujetó del brazo con fuerza, tirando de ella hacia él.
- ¿Qué m****a dices? – Gruño.
Chloe se puso pálida ante la reacción de Dante, lo dijo por que era lo que quería. Ver su reacción, pero no pensó que fuera así, pensó que ni siquiera le daría importancia.
- Contesta maldita sea, ¿con quien m****a cogiste? – Tiro de su brazo con más fuerza.
- ¡Con nadie! – Grito ella empujándolo- No he cogido con nadie, solo que no soy virgen – comentó tallando su brazo.
- Bien – Dijo ya más calmado.
- Ahora, si no tienes más que decir, ¿podrías irte? Quiero terminar de arreglar mis compras, darme un baño y dormir – Dijo con una leve sonrisa.
Dante camino de nuevo a ella, haciéndola retroceder, pero no hizo más que arrebatarle los tres juguetes de sus manos, los miró cada uno, analizándolos, casi ríe pues uno de ellos tenía ojos.
- Tener que acudir a esto – Susurro.
- Bueno, eran ellos o alguno de los empleados- se los quitó.
Dante frunció el ceño ante esa respuesta, ella se veía diferente a la Chloe de siempre, normalmente ella era tranquila, tímida y cuando hablaba con él su voz era apenas audible, eso le molestaba mucho de ella.
- Vete ya – Dijo.
- Buenas noches – Se dio la vuelta y camino hasta la puerta.
Pero antes de salir se detuvo, se giro para verla, ella ya estaba guardando a sus amigos, si, ella no sería capaz de serle infiel, de buscar a un hombre, tenía que recurrir a esos juguetes para satisfacer sus necesidades era su única opción, pero extrañamente eso incluso lo estaba molestando. Él le ofreció sexo con ella, no iba a ser un simple juguete, iba a ser uno de verdad quien se la cogería, pero ella se negó, un juguete no podría simplemente ser mejor que él.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....