Capítulo 165 Dante y Chloe ya estaban a bordo del jet privado.
Ella recibió un mensaje de Ivanna avisándole que hablarían en persona y que ella y Aleksei saldrían más tarde de la ciudad.
Chloe guardó el teléfono; no tenía más opción que esperar. La azafata llegó con una bandeja y el vaso de agua que ella había pedido. Chloe lo tomó y, en cuanto se quedó sola, sacó de su bolso las pastillas que tomaba a diario a la misma hora.
Dante apareció justo cuando ella pasaba las píldoras. Con un movimiento rápido, le arrebató la caja de la mano. Eran anticonceptivos. Dante entrecerró los ojos, clavando la vista en el empaque sin decir una palabra.
- Deberías cambiar a un anticonceptivo más efectivo -dijo él, levantando la mirada hacia ella.
Para mí está bien este -respondió ella, quitándole la caja de la mano y guardándola en su bolsa- Soy muy regular, así que no hay problema.
- Okey - se limitó a decir él.
Dante se sentó a su lado justo cuando estaban a punto de despegar.
- Ivanna y Aleksei viajarán más tarde - añadió Chloe, abrochándose el cinturón de seguridad.
Dante asintió. La asistencia de Aleksei al viaje sería útil; así podría ponerlo al tanto de la información que el abuelo Damon le entregó. Además, pronto se volvería parte de la familia Montenegro, por lo que debía empezar a involucrarse en los negocios seriamente.
Minutos después, despegaron con rumbo a la paradisíaca isla donde se inauguraría uno de los hoteles más prestigiosos del país. Chloe miraba a los lados, notando que solo estaban ellos dos en la cabina principal; las azafatas se habían retirado tras servirles las bebidas.
Dante soltó una risa silenciosa al notar los movimientos de Chloe. Dejó su bebida a un lado y se desabrochó el cinturón de seguridad con calma, para después hacer lo mismo con el de ella.
२ Dante soltó una risa ronca, disfrutando de su miedo de ser vista.
- Descuida, di órdenes que no nos molestaran durante el viaje - Dijo él.
Chloe lo miró a los ojos y una sonrisa lenta se dibujó en sus labios. Empezó a mover las caderas, acomodándose sobre el miembro de Dante que ya rozaba su intimidad; el miedo a ser vista se esfumó y solo quedó la excitación.
Dante metió los dedos bajo la braga, buscando el contacto directo con su piel húmeda. Un dedo entró de golpe, provocando que Chloe echara la cabeza hacia atrás.
- Sí, así... - gimió ella mientras se masajeaba las tetas con ambas manos.
Dante no se detuvo. Mantuvo el ritmo con los dedos mientras con la otra mano le apretaba la cintura para que no dejara de moverse contra él.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....