Capítulo 218
Dante no soportó verla en ese estado tan vulnerable. Se acercó y la tomó con firmeza por los hombros.
- No será así, tú eres diferente-dijo él con voz ronca- Contigo todo es distinto porque me tienes jodido, intentando entender cómo hacer para que dejes de dudar de mí.
Chioe lo miró con el rostro empapado en lágrimas.
Aunque una parte de ella quería creerle, el miedo la invadía por completo. Enamorarse más de él era un riesgo demasiado alto; sentía que no soportaría una traición de su parte después de haberie entregado todo.
- Nadie puede asegurar que el deseo no se acabará - susurró ella entre sollozos.
- No es deseo lo que siento por ti, Chloe - dijo él sin dudar.
- ¿Entonces qué es? - preguntó ella, mirándolo con sus ojos tristes y llenos de lágrimas.
- No lo sé - susurró él.
Chloe encogió sus hombros con dolor. Se apartó de él y se giró para ir al armario.
- Siento que no puedo respirar sin ti a mi lado - susurró Dante, y su voz se quebró sin que pudiera evitarlo.
Chloe se detuvo en seco. Nunca había escuchado a Dante así; el hombre implacable y frío se había esfumado, dejando en su lugar a alguien que parecía estar perdiendo el aire.
- Me tienes jodido, Chloe - continuó él- No sé qué es. Pero sé que me estoy volviendo loco.
Chloe apretó los puños y se giró para quedar de nuevo frente a él.
- ¿Loco por qué? ¿Por no poder controlarme? - preguntó ella, tratando de que su voz no volviera a quebrarse.
- Loco porque no quiero perderte - murmuró Dante, dando un paso grande hacia ella hasta eliminar cualquier distancia.
- ¿No crees que sea amor? - preguntó ella con la voz cortada, en un susurro que apenas se escuchaba en el silencio de la habitación.
Dante puso sus manos sobre su rostro y la miró con una devoción que Chloe nunca antes le había visto. Jamás se había enamorado, por lo que no sabía si lo que sentía por ella era amor; sin embargo, estaba dispuestoa todo con tal de tenerla a su lado. Sentir amor por Chloe era algo que, sin saberlo, realmente necesitaba en su vida.
- No sé, jamás he amado a nadie. No lo sé - dijo él con dudas- Pero sé que necesito tenerte cerca para sentirme vivo...
Chloe empezó a sollozar con más fuerza. Al verlo así, tan confundido en sus sentimientos, descubrió a un Dante casi desarmado, con una fragilidad que jamás pensó que vería en el hombre que siempre lo controlaba todo.
- Enséñame a amar, Chloe - suplicó él en un susurro.
Chloe sintió como su corazón daba un vuelco. Ella levantó sus manos lentamente y rodeó su cuello, aceptando el riesgo de enseñarle a amar.
Dante arqueó las cejas; le encantó ver la reacción de su cuerpo y supo de inmediato que se había girado solo para ocultarse de su mirada. buscó el cierre del vestido y, con movimientos prácticos y experimentados, lo bajó hasta el final. La prenda resbaló por el cuerpo de Chloe hasta amontonarse en el suelo.
Ella estaba completamente desnuda. Dante recordó que él mismo le había quitado las bragas en el balcón del jardín, cuando la cogió con fuerza antes de que la discusión estallara.
Chloe trató de apartarse de él, pero Dante la aferró por la cintura, impidiéndole dar un paso más.
- Me pondré un camisón -dijo ella.
- No, duerme así, te ves hermosa...- susurró él, inclinando la cabeza sobre su cuello para aspirar su aroma.
Dante la guio a la cama sin apartarse de ella un solo segundo. La recostó sobre el colchón y comenzó a quitarse la ropa con movimientos rápidos hasta quedar únicamente en sus bóxers oscuros, que marcaban claramente el bulto de su entrepierna. Se acostó a su lado y la pegó a su cuerpo, entrelazando sus piernas con las de ella para no dejar ni un centímetro de espacio libre.
Pasó un brazo por debajo de su cuello para que ella se apoyara en él, mientras su otra mano se posaba en su cintura, bajando lentamente hasta el inicio de sus nalgas.
Chloe suspiró y se acomodó, apoyando el rostro sobre el torso desnudo de Dante. Cerró los ojos y dejó que el peso del cansancio la dominara.
Dante mantenía los ojos cerrados. Sintió cómo la respiración de Chloe se volvía lenta y pesada contra su pecho, señal de que se había dormido.
Se relajó, dejándose llevar por ese ritmo, hasta que el sueño también terminó por vencerlo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....