Capítulo 217
- Concuña, solo haces enfurecer al cuñadito - dijo Aleksei mientras caminaba detrás de ellas, custodiándolas hasta el vehículo.
- Él me hace enfurecer a mí - soltó Chloe con rabia.
Aleksei suspiró sin decir más. Llegaron al auto y el chofer abrió la puerta de inmediato.
- ¡Chloe! - el grito de Dante la detuvo antes de que pudiera subir.
Ella se giró y lo vio caminar hacia ellos con pasos firmes y pesados. Aleksei se hizo a un lado y tomó a Ivanna de la cintura para evitar que interviniera.
Dante llegó hasta Chloe y se paró frente a ella. Ella no retrocedió; lo miró desafiante y se cruzó de brazos.
Regresaré a la mansión con Ivanna y Aleksei - afirmó ella.
- Regresas conmigo - siseó Dante, sujetándola del brazo con fuerza.
Chloe intentó soltarse, pero el agarre de Dante era firme y no pensaba ceder.
- Dante... -trató de intervenir Ivanna, dando un paso al frente.
- ¡Controla a tu fiera! - gruñó Dante, lanzándole una mirada fulminante a Aleksei.
Aleksei casi se carcajea ante la orden, pero se limitó a sujetar a Ivanna con más fuerza por la cintura. Ella lo miró con rabia, pero él simplemente negó con la cabeza, despreocupado, dejando claro que no se metería en ese pleito.
- ¡Vamos! -Dante tiró de ella, pero Chloe se plantó en su lugar. - ¡Carajo, Chloe!
Dante no lo pensó más. La cargó sobre su hombro de un solo movimiento y empezó a caminar hacia su coche.
- ¡Bájame, Dante! - gritó ella mientras golpeaba su espalda con los puños.
¡Ayúdala! - Ivanna se soltó de Aleksei y le dio un golpe en el pecho- Dante puede hacerle daño...
- Claro que no. Por más furioso que esté, no hará nada que ella no quiera -respondió Aleksei con total confianza.
Ivanna suspiró y vioa su hermano alejarse con su amiga a cuestas. Quería intervenir, pero decidió confiar en el juicio de Aleksei. Además, no entendía qué había pasado para que terminaran así, cuando antes de salir de la mansión todo parecía estar bajo control.
Dante llegó con Chloe hasta el coche. Ella seguía golpeando su espalda con los puños, pero él simplemente le dio un azote fuerte en las nalgas que la dejó quieta de inmediato.
- Sube - ordenó Dante, bajándola frente a la puerta abierta de la parte trasera.
Chloe se sobó la zona afectada; no esperaba ese golpe y, al no traer ropa interior bajo el vestido, sentía el ardor de forma mucho más directa sobre su piel.
- Sube, Chloe - ordenó Dante en un susurro ronco.


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