Capítulo 245
Al levantar la vista, los ojos de Chloe se abrieron de par en par. Soltó un largo suspiro al ver la entrada completamente cubierta por enormes arreglos de rosas rojas.
- ¿Qué es esto? -susurró Chloe sin apartar la mirada de las rosas.
Dante se colocó detrás de ella y rodeó su cintura con sus manos.
- Dijiste que querías una cita romántica y cursi...
-susurró, mientras apoyaba la cabeza sobre su hombro- Lamento que no haya sido así.
Chloe se mordió los labios y sus ojos se llenaron de lágrimas de nuevo. Jamás imaginó que él llegaría a regalarle rosas o que se atrevería a hacer algo tan detallista por ella. Sin apartarse de su abrazo, se giró para tenerlo de frente.
- ¿No te olvidaste de mi cumpleaños? - preguntó con la voz entrecortada.
- No - respondió él con sinceridad- Pero quería darte una sorpresa.
- Tenía ganas de insultarte, ¿sabías? - dijo ella con la voz quebrada.
- Lo sé - respondió él- Sé que lo que pasó fue un golpe que no esperabas y que ha sido difícil... pero quiero remediarlo. No voy a dejar que tu cumpleaños termine arruinado por ese imbécil.
Dante la estrechó un poco más, sintiendo cómo el cuerpo de Chloe finalmente empezaba a relajarse contra el suyo.
-¿Te gustaría que el resto de la tarde... y sobre todo de la noche, seamos solo tú y yo? - preguntó inclinando su rostro al de ella, dejando sus labios a unos milímetros de distancia.
Chloe lo miró fijamente. No permitiría que lo que le mostró Arango arruinara su relación con Dante, no ahora que él estaba tan enamorado como ella lo estaba. Con la diferencia que aun él no sabía entender lo que sentía por ella.
- Sí - respondió ella en voz baja- Solo nosotros.
Él no esperó más y la besó. Dante la tomó por los muslos y la cargó, haciendo que ella se aferrara a su cintura. Subió las escaleras con paso firme hacia su habitación, sin soltarla ni un segundo.
Chloe interrumpió el beso solo para percatarse de que los pasillos también estaban llenos de arreglos de rosas y el suelo estaba cubierto de pétalos de rosas rojas.
- Te tomaste esto de la cita cursi muy en serio - dijo ella, soltando una pequeña risa a pesar de todo.
- ¿No era lo que querías? -preguntó él mirándola con el ceño levemente fruncido.

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