Capítulo 242
Dante llegó al spa y frenó en seco. En el estacionamiento, Aleksei mantenía a Ivanna protegida entre sus brazos mientras varios de sus hombres aseguraban el períinetro.
- ¡Dante! - Grito Ivanna, apartándose de su prometido para correr hacia su hermano- Se llevaron a Chloe.
Dante la recibió en un abrazo rápido y soltó un pesado suspiro, tratando de contener la rabia. Su mirada se clavó en Aleksei, quien se acercaba con el rostro tenso.
- Lo siento, llegué tarde -soltó Aleksei con frustración- Hice todo lo posible, pero cuando entré, el guardaespaldas ya había sido neutralizado.
Dante no respondió. Se quedó en silencio recorriendo el estacionamiento con la vista, hasta que se percató de un detalle: el vehículo de Chloe no estaba.
- ¿Dónde está el coche de Chloe? - preguntó mirando a su hermana.
Ivanna buscó el Porsche con la mirada, pero el lugar donde lo habían estacionado estaba vacío. Se giró hacia su hermano y negó con la cabeza, confirmando su ausencia. En ese instante, el teléfono de Dante sonó; era Xavier Forges.
Señor, el vehículo de la señora Montenegro se dirige a las afueras de la ciudad, hacia el sector norte -informó Forges en cuanto Dante contestó.
- Envíame la ubicación de inmediato -ordenó antes de colgar- Van en el coche de Chloe hacia el norte.
Aleksei asintió y miró a Vladimir. Con una sola seña, su mano derecha comprendió las instrucciones.
- Prepárense, debemos rescatar a la señora Montenegro -ordenó Vladimir mientras avanzaba hacia los vehículos.
- Dante, deberías...
- Ni lo sueñes, iré por mi esposa -interrumpió Dante, apartando a su hermana con firmeza.
No se quedaría de brazos cruzados; él mismo sacaría a Chloe de las garras de Julián Arango. Al subir de nuevo a su vehículo, la pantalla mostró el movimiento exacto del Porsche. Por precaución, había instalado un rastreador especial al comprar el coche, y ahora ese dispositivo era la única oportunidad de salvarla.
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Chloe miraba por la ventana cómo el paisaje urbano desaparecía. El miedo era evidente, pero intentaba procesar una forma de escapar de Arango.
- Dante... - murmuró en voz baja.
Julián Arango, sentado a su lado, se veía tranquilo.
Chloe tensó el rostro y tiró con fuerza de las cuerdas, buscando alguna falla en los nudos, pero fue inútil.
- Eres un maldito - siseó con rabia.
Arango soltó una carcajada y se acercó a ella, invadiendo su espacio personal.
- El maldito es el imbécil de tu esposo - escupió Arango con una sonrisa torcida-. Míralo bien... se divertía destrozando mujeres en el invernadero. Ese lugar fue su patio de juegos.
Chloe sintió como el estómago se le revolvió no solo por la crueldad de las imágenes, sino por la frialdad en los ojos de Dante que mostraban los archivos.
De repente, el chofer frenó de golpe. Chloe cayó al suelo del vehículo por el impacto, mientras Arango sacudía la cabeza tras golpearse con el respaldo de enfrente.
- ¿Qué m****a pasó? -gruñó Arango.
- Se interpusieron tres vehículos enfrente - dijo el chofer, preparando su arma.
Arango se asomó por el vidrio y vio las camionetas bloqueando el paso por completo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....