Capítulo 298
Natalia estaba en un coche que no le pertenecía, vigilando a lo lejos el lugar donde Eva había llegado después de dispararle a Damon Montenegro. Xavier le había dado la orden de seguirla desde que salió de la mansión Volkov y, por fortuna, su discreción había dado frutos; ahora sabían exactamente dónde se ocultaban Vicenzo Greco y Julián Arango.
Sacó su teléfono y marcó a Xavier para informarle la ubicación exacta de los dos hombres.
- ¿Qué hacemos ahora? -preguntó Natalia tras darle los detalles de la propiedad.
- Por ahora, solo vigilar. El señor Montenegro está con su esposa y Volkov sigue en el hospital con la señora Ivanna -respondió Xavier desde el otro lado de la línea.
- Entendido -susurró Natalia, agachándose un poco al ver movimiento- Espera, Julián está saliendo.
Se acomodó mejor en el asiento, fijando la vista en Julián Arango mientras este cruzaba el umbral de la residencia.
¿Voy tras él? -preguntó, con la mano ya en la palanca de cambios.
Natalia esperaba con ansias que le diera luz verde para entrar en acción, pero Xavier se tomó su tiempo antes de responder.
- No, déjalo ir. Es muy probable que se dirija al invernadero. Si va hacia allá, los hombres que tenemos desplegados en esa zona nos darán el aviso -sentenció finalmente.
- Qué remedio -bufó Natalia, soltando el volante con frustración mientras veía el auto de Julián perderse a lo lejos.
- De regreso, tráeme la cena -ordenó Xavier de golpe, cortando la comunicación antes de que ella pudiera protestar.
- ¿Y este qué se cree? ¿Que soy su maldita nana?
-masculló indignada, fulminando con la mirada la pantalla apagada de su celular.
******** Chloe acariciaba el cabello de Dante, quien se había recostado en la cama apoyando la cabeza en su regazo. Para él, estar así con ella era un alivio, pero sabía que no duraría mucho; tenía que ir al hospital a ver cómo seguía su abuelo.
- Debo ir con Ivanna -susurró Dante, aunque no hizo el menor intento por moverse de su refugio.
- Aleksei llamó hace un momento, dijo que Ivanna necesitaba que la acompañara a firmar unos papeles -comentó Chloe, acariciando suavemente su mejilla.
Dante soltó un suspiro pesado. Le habían ocultado la verdad a Chloe para protegerla y evitarle una fuerte impresión por su embarazo, pero la situación ya era insostenible. Se incorporó lentamente en la cama, se sentó a su lado y la tomó de las manos, mirándola fijamente a los ojos.

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