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Prostituta de Lujo. Esposa de Papel romance Capítulo 299

Capítulo 299

Vicenzo y Julián dejaron al joven descansando, aunque no por buenos samaritanos. Ese muchacho era el segundo sujeto compatible con la droga, y el plan era enfrentarlo cara a cara con el primero que había sobrevivido al químico: Dante.

Pero para lograrlo, primero tenían que arrastrar a Montenegro de vuelta al invernadero e inyectarle la sustancia después de quince años, esperando que su cuerpo todavía la tolerara.

- ¿Y qué pasa si no lo tolera? -preguntó Arango.

- Entonces habremos perdido al sujeto uno, así de simple. Tendremos que seguir experimentando a fondo con el sujeto dos -respondió Vicenzo con total indiferencia- Por cierto, ¿qué hiciste con la imbécil de Eva?

Julián frunció el ceño y apretó los puños, tragándose las ganas de romperle la boca a Greco por insultar a su madre.

- Le inyecté un sedante. Se quedó profundamente dormida -se limitó a decir, manteniendo la voz neutral.

Vicenzo asintió, pero antes de que pudiera agregar algo, su teléfono empezó a sonar.

Escuchó el informe de uno de sus hombres del otro lado de la línea y, al colgar, su sonrisa se expandió.

- No quiero fallas esta vez. Deben traerlos a ambos esta misma noche - ordenó Vicenzo antes de colgar de golpe.

- ¿Qué sucede? -preguntó Arango.

Sucede que pronto podrás cogerte a la zorra de mi hija... -soltó Vicenzo con una sonrisa torcidaAcaba de llegar al hospital con el malnacido de Dante Montenegro.

Julián Arango soltó un bufido cargado de rabia. No iba a perdonar la forma en que ese par los había estado engañando durante el último mes; con esto quedaba claro que jamás se habían separado. Pero su venganza estaba cerca. Se follaría a Chloe frente a los ojos de Dante mientras el imbécil miraba sin poder hacer nada, atrapado y consumido a medida que la droga hacía efecto en su cuerpo.

*******

Ivanna levantó la mirada y, al encontrarse con su hermano, no dudó en levantarse de la silla para correr a sus brazos.

- Dante...- susurró con la voz quebrada.

- Lo has hecho bien, Ivanna... -dijo Dante en un bajo susurro, estrechándola contra él- Ahora deja que me haga cargo de todo.

Ivanna se apartó de su hermano y abrió los ojos de par en par, sorprendida al ver a Chloe.

- ¿Qué haces aquí? -susurró, visiblemente nerviosa.

- No pensaba dejarte sola en un momento así, amiga - dijo Chloe con una sonrisa sincera.

Ivanna asintió mientras las lágrimas le resbalaban por las mejillas, y se acercó a Chloe para fundirse en un abrazo apretado.

Aleksei se acero y miró primero a Chloe, luego a Dante. Que se presentaran juntos en el hospital significaba una sola cosa: ya les importaba un demonio si Greco y sus aliados se enteraban de que seguían unidos. La fachada se había terminado.

- ¿Cuál es el plan? - preguntó Aleksei, mirando de frente a Dante.

Dante se encogió de hombros con aparente calma, aunque por dentro la tensión era máxima. Sabía perfectamente que Aleksei corría contra el reloj para cumplir con las exigencias de Greco; un paso en falso y él atentaría directo contra la vida de Ivanna, además de activar el pacto con la familia Volkov.

Dante salió del ascensor directo al estacionamiento. Miró a ambos lados; el lugar estaba completamente despejado, tal como le había ordenado a Xavier Forges antes de llegar ahí.

De repente, dos autos negros frenaron de golpe frente a él. De las puertas bajaron cuatro hombres robustos con cara de pocos amigos.

- Vaya, pensé que vendría alguien conocido -dijo Dante con una sonrisa ladina, sin inmutarse.

- Cállate y sube -ordenó uno de ellos, abriendo la puerta trasera de uno de los vehículos.

Dante negó con la cabeza ante esa orden.

Detestaba que intentaran controlarlo; se había jurado a sí mismo que nadie volvería a ponerle un dedo encima después del infierno que vivió en el invernadero.

En ese momento, su teléfono vibró en el bolsillo.

Lo sacó sin importarle la presencia ni las armas de los hombres frente a él. Soltó un suspiro pesado al leer el mensaje de Chloe:

- ¿Por qué tardas tanto? Te necesito.

Los hombres se enfurecieron al ser ignorados. Se acercaron a Dante, le quitaron el teléfono y le dieron un golpe en la nuca que lo dejó inconsciente.

El celular cayó al suelo y la pantalla se estrelló justo cuando entraba una llamada de Chloe. Los hombres subieron a Dante a uno de los autos y arrancaron de inmediato.

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