Capítulo 314 Dante, sin perder tiempo, él bajó las manos hasta los muslos de Chloe, abriéndolos para acomodarla sobre su erección, que ya presionaba dura a través de la tela. Deslizó una mano bajo el camisón de ella, subiendo por sus piernas hasta tocar su intimidad, descubriendo que ya estaba completamente mojada.
Cuando Dante rozó su clítoris, Chloe arqueó la espalda con un gemido. Él dejó sus labios y bajó a sus tetas, mordisqueando y succionando uno de sus pezones con fuerza, mientras le hundía dos dedos en la humedad Dante... ya, por favor - pidió ella, moviendo las caderas para buscar más fricción.
- Te lo advertí, nena -gruñó él- No voy a parar.
Dante saco su miembro duro de la tela de su pantalón, tomó a Chloe por las caderas, la elevó un poco y la guio sobre él.
Chloe se sostuvo de sus hombros y se dejó caer lentamente, introduciéndolo por completo.
Soltó un gemido agudo al sentir la dureza de Dante llenándola hasta el fondo. Él apretó los dientes, disfrutando de lo estrecha y caliente que se sentía.
No espero ni un solo segundo y empezó a embestirla hacia arriba. Chloe le siguió el ritmo, subiendo y bajando en un vaivén rápido.
Dante la agarró con fuerza de las nalgas para controlar la velocidad, metiéndose en ella con estocadas profundas que hicieron que Chloe echara la cabeza hacia atrás, entregada por completo al placer.
¡Dante! ¡Sí, amor! ¡Así, cógeme más fuerte!
-gritaba Chloe envuelta en el placer, mientras sus uñas se enterraban en los hombros de Dante.
Dante le dio un par de azotes en las nalgas mientras seguía embistiéndola. Le encantaba ver cómo ella disfrutaba de esa cogida brutal que a él tanto le encantaba darle. Aunque sabía que tenía que cuidar el vientre de ella por el bebé.
La agarró con fuerza de las caderas y le dio varias estocadas salvajes, metiéndose en ella hasta el fondo.
Chloe gritaba con la cabeza echada hacia atrás por la intensidad de los golpes. Se aferró a su cuello y se movió con desesperación, apretándolo con fuerza cada vez que él se hundía. Dante gruñó y aceleró todavía más las embestidas duras, dándole exactamente lo que pedía.
Dante sintió que el final estaba cerca. La apretó con más fuerza contra su cuerpo y dio las últimas estocadas, rápidas y profundas, buscando el fondo.
Chloe se tensó por completo, enterró las uñas en su espalda y soltó un grito ahogado cuando su propio orgasmo la golpeó, apretando el miembro de Dante al máximo.
Dante gruñó fuerte y se vino dentro de ella, descargando todo su semen en su interior.
- Me encantas, Chloe -susurró Dante, mientras recostaba con cuidado a Chloe sobre la camaPero debemos empezar a controlarnos, por el bebé.
Chloe soltó una risilla nerviosa y asintió.
- Te amo -dijo ella en un bajo susurro.
Dante la acomodó sobre su torso y mantuvo una mano sobre su vientre dándole leves masajes.
- Duerme, amor. Lo necesitas -susurró Dante.
Chloe cerró los ojos, sintiéndose finalmente a salvo tras todo lo que había pasado en ese horrible lugar.

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