Capítulo 92
Chloe se encontraba en su recámara tras una jornada agotadora. Después de pasar casi todo el día de compras con Ivanna, el silencio de la mansión le permitía finalmente organizar todo lo que había adquirido. Caminó por el enorme vestidor, mientras revisaba el calendario en su celular con una frialdad calculadora.
Tenía que decidir la fecha exacta para soltar la bomba: el desfalco que Alonso Martínez estaba ejecutando contra el Corporativo Borges. Ese movimiento no solo destruiría a Alonso, sino que marcaría el día en que ella finalmente tomaría posesión de la presidencia, convirtiéndose en la CEO de la empresa familiar.
- ¿Qué haces aquí? - preguntó Chloe, manteniendo la voz firme a pesar de la cercanía.
Dante la recorrió con la mirada, de arriba abajo.
Esta vez la encontraba totalmente vestida, al contrario de ocasiones anteriores en las que verla semidesnuda lograba que se pusiera duro con una simple mirada.
- Tenemos que hablar - dijo Dante, caminando hacia la cama con paso lento y seguro-. Hay tratos que debemos renegociar.
Se sentó en el borde del colchón, sin dejar de observarla - Ah, es cierto - dijo Chloe, caminando hacia él con una seguridad que no sentía del todo- El primero queda totalmente anulado, pues hoy conocí a mi nuevo guardaespaldas.
Chloe se detuvo justo en frente de él y cruzó los brazos.
- El que menos me importaa estas alturas - Respondió Dante enfocando su mirada sobre las tetas de Chloe que se tensaron ante el movimiento de sus brazos.
Sobre lo de cogerme... - dijo Chloe haciendo una pausa.
- Exacto. Es el que sigue vigente y quedamos en que se cumpliría este viernes - interrumpió Dante con su voz ronca.
- ¿Crees que quiero que me cojas después de enterarme de que eres un maldito infiel? - escupió Chloe con veneno.
Dante frunció el ceño ante su respuesta. Se puso de pie de golpe, haciendo que Chloe retrocediera un paso por la sorpresa.
¿Estás rompiendo el acuerdo? - preguntó Dante entre dientes, controlándose lo más que podía.
- No - dijo finalmente Chloe, retomando su compostura y sosteniéndole la mirada con frialdad - Pero no cogeremos este viernes.
- ¿Ah, no? - preguntó Dante.
Chloe le sostenía la mirada; ambos se miraban desafiantes. Ella sabía que debía ejecutar el giro perfecto en sus planes para evitar que Dante se le escapara este fin de semana.
- Escucha, Dante. Sigo ofendida, ¿okey? - empezó a hablar - Así que no me es fácil ceder a coger contigo de momento.1 Dante soltó una risa amarga, sin apartar los ojos de ella. La tensión en la habitación era tan espesa que casi se podía tocar.
- Podemos ir lentamente... - dijo ella, dando un paso hacia él y colocando sus manos sobre su torso firme.
A pesar de su enojo por la infidelidad, Chloe sabía que tenerlo así, al borde del control, era su mayor ventaja. Dante bajó la vista hacia las manos de ella y luego hacia sus tetas.
- Está bien. Pero añadiremos una cláusula - dijo caminando hacia ella, sin despegar la vista de sus tetas, que resaltaban tentadoras bajo el encaje blanco.
Chloe arqueó las cejas, manteniendo las manos sobre sus jeans entreabiertos, esperando a que él continuara.
- Empezaremos a dormirjuntos, como la pareja de casados que somos - sentenció Dante, Sin previo aviso, deslizó sus manos por debajo de sus jeans y las colocó directamente en sus nalgas, apretujándolas con una fuerza. La atrajo hacia sí mismo, obligándola a encajar perfectamente contra él para que sintiera lo duro que ya estaba.
Chloe abrió sus ojos y su boca de la sorpresa ante la decisión de Dante. No se esperaba que él hiciera tal proposición.
- ¿Por qué? - logró preguntar, con una calma fingida.
- Quieres que te conquiste, ¿no? - respondió él, mientras sus manos no dejaban de masajear sus nalgas, restregando su erección contra ella.
Chloe entrecerró la mirada. Dante se comportaba de manera distinta; jamás imaginó que se atrevería a ceder ante sus condiciones con tal de volver a cogérsela, aceptando incluso la condición de "conquistarla". Sin embargo, para ella aquello era simplemente una pieza más de su plan de venganza. Lo amaba, pues cuatro años de amor no se desvanecen de la noche a la mañana, pero en ese instante su sed de venganza era mucho más poderosa que cualquier rastro de amor.
Chloe alzó sus manos y las entrelazó alrededor del cuello de su pareja, pegándose aún más a él. Hizo que la erección dura de Dante se restregara con fuerza contra su vientre.
- Trato hecho - susurró con una voz cargada de seducción.
Chloe sacó su lengua y la rozó con lentitud sobre los labios entreabiertos de Dante. Él no se resistió más; abrió su boca y atrapó la lengua de Chloe, profundizando un beso lleno de pasión descontrolada, mientras sus lenguas se entrelazaban.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....