La pareja en el jardín pareció sobresaltarse y ambos voltearon al mismo tiempo. Al verlos así, tomados de la mano, la escena parecía la de... unos novios que acababan de ser interrumpidos en un momento íntimo.
Aitana evaluó a la mujer frente a ella. Su atuendo era maduro, pero desbordaba elegancia; muy pocas personas lograban lucir un vestido así viéndose seductoras sin caer en lo vulgar.
Llevaba puestos unos tacones de aguja finos, y la leve sonrisa que asomaba en sus labios no hacía más que acentuar ese aura maliciosa y cautivadora que irradiaba.
Mientras ella la observaba, Valeria también la analizaba.
Tenía un rostro atractivo; no se le podía llamar dulce, pero al ser una niña rica criada rodeada de lujos, era evidente que poseía un aura muy distinta a la de una simple celebridad de internet.
—Señorita Garza —saludó Valeria con una sonrisa, a modo de cortesía.
A Aitana Garza esa mujer le resultó familiar, pero no lograba recordar de dónde la conocía.
—¿Y tú eres...?
—Lo busco a él.
Un dedo estilizado y de piel radiante apuntó directamente al hombre a su lado.
La respiración de Aitana se agitó ligeramente, pero de inmediato disfrazó su inquietud con una sonrisa afable. Preguntó en tono suave:
—Disculpa, ¿se puede saber para qué buscas a Alejandro?
Esa pregunta venía cargada de intenciones, como si ella fuera la dueña y señora que hablaba en su nombre.
Valeria bajó la mirada y soltó una risita.
—¿Para qué crees... que una mujer buscaría a un hombre?
Las pupilas de Aitana se contrajeron por un instante. Desde el momento en que había visto el rostro de esa mujer, tuvo un mal presentimiento.
No me digas que es verdad...
Sin cambiar su expresión, retiró la mano que hasta entonces sujetaba la manga del hombre.
La dejó caer con naturalidad a su costado.
—Si mal no recuerdo, Alejandro no tiene pareja en este momento.
—Ah —respondió Valeria con voz ligera y superficial, como si solo intentara contradecirla o mostrarse sorprendida—. Entonces estás bastante desactualizada. Él ya tiene pareja, y yo... soy su novia.
Como su matrimonio no podía hacerse público, no había ningún problema en decir que tenían una simple relación de novios, ¿verdad?

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