Entrar Via

Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico romance Capítulo 605

—Aún no le he dicho a mi mamá —murmuró Eulalia.

—Pues díselo ahora mismo —la apresuró Hugo.

Sin más opción, Eulalia le envió un mensaje a Bianca. Poco después, Bianca llegó al hospital.

En cuanto la vio entrar, Hugo se acercó apresuradamente, fingiendo una preocupación extrema.

—Bianca, no te angusties, por favor. Ya me encargué de traer a los mejores traumatólogos. Eulalia va a recibir el mejor tratamiento posible.

Bianca lo ignoró casi por completo, miró a su hija con los ojos empañados y fingió angustia.

—¿Qué pasó exactamente? ¿Ya averiguaron quién fue?

—Mis hombres ya están investigando —intervino Hugo, buscando su aprobación—. Te prometo que no dejaré que el desgraciado que lastimó a nuestra hija se salga con la suya.

Bianca asintió fríamente, sin dirigirle una sola palabra a él, y mantuvo su atención en Eulalia, que yacía pálida en la cama.

Eulalia, al darse cuenta de que Hugo solo la estaba usando como carnada, sintió una punzada de rabia, pero tuvo que disimularla.

***

Esa noche, cuando Alejandro regresó a casa, encontró a Elena sentada en el estudio, revisando unos documentos con total serenidad. Él sonrió y le dedicó un halago sincero.

—Lo que hiciste para vengar a Héctor fue brillante.

Utilizar a otras personas para hacer el trabajo sucio había sido un movimiento maestro. Sin embargo, para no dejar cabos sueltos por si a Hugo se le ocurría investigar a fondo, Alejandro ya había mandado eliminar cualquier rastro que pudiera conectar a Elena con las fotos.

Elena levantó la vista y lo miró con un toque de timidez.

—¿No crees que fui demasiado cruel?

Alejandro se acercó y le tomó las manos con suavidad.

—Esa mujer mandó a destrozarle el brazo a Héctor. Recibir una golpiza es un castigo demasiado piadoso para ella.

Al ver que él la respaldaba sin dudarlo, Elena sonrió.

—Eres increíble. Siempre estás de mi lado, sin importar lo que haga. ¿Si algún día cometiera un crimen, también me defenderías?

Alejandro soltó una carcajada baja y profunda.

—Por supuesto. Si matas a alguien, yo te ayudaré a cavar la tumba. Jamás dejaría que te pasara nada.

Elena negó con la cabeza, divertida.

—Tranquilo, no planeo hacer una locura así.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico