Al ver que Diego no confiaba en Elena, Adriana sintió una inmensa satisfacción.
Miró a Elena y dijo con una sonrisa cínica:
—Tranquila, Elena, tampoco es que te estemos culpando a muerte. Eres una mujer muy ocupada, es normal que se te pase revisar la caducidad al comprar tantas cosas. Todos estamos tratando de ayudarte, ¿por qué te pones tan a la defensiva?
Diego, convencido de que su esposa tenía razón, agregó:
—Elena, te lo decimos por tu bien. Si haces un escándalo de esto, la única perjudicada serás tú.
Elena, ignorando la palabrería de ambos, se dirigió firmemente al director:
—Exijo que se hagan pruebas de laboratorio a los restos de comida. Si el problema está en los alimentos que yo traje, asumiré toda la responsabilidad legal y económica. Pero si no es así, no permitiré que manchen mi nombre.
El director suspiró, frustrado:
—¿De verdad quiere llegar a ese extremo? Es un proceso largo y costoso.
Elena respondió con confianza:
—Director, yo trabajo en un laboratorio de investigación. Analizar restos de comida no es ningún desafío para mí.
Sin más opciones, el director asintió.
—Está bien. Ordenaré que guarden todos los empaques y restos de los botes de basura para que usted se los lleve.
—Gracias, director.
A un lado, los nervios comenzaron a traicionar a Adriana.
¿Y si Elena de verdad descubría algo en el laboratorio?
Horas antes, le había ordenado a su asistente que mezclara unos paquetes de galletas vencidas en las cajas que Elena iba a repartir. Ella misma había visto cómo algunos niños las escupían por el mal sabor.
Esas galletas eran de una marca diferente a las que había llevado Elena. Si eso salía a la luz, ella sería la única responsable de haber envenenado a los huérfanos.
¿Qué pensaría Diego de ella?
Desesperada, le envió un mensaje a su asistente exigiéndole que fuera de inmediato a los botes de basura y desapareciera los envoltorios y restos de esas galletas.
Elena y el director regresaron al hogar de niños.
El director señaló los botes de basura acumulados en el patio y preguntó con escepticismo:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....