Elena no pudo evitar pensar que Alejandro era un hombre excepcionalmente inteligente, capaz de dominar con éxito cualquier cosa que se propusiera.
Después de entregar el regalo, Ariadna no perdió la oportunidad de contarle el resto del chisme.
—¡Ah! También nos encontramos con Diego. Estuvo molestando a Alejandro.
Alejandro asintió, siguiéndole el juego a la niña.
—Así es, me atacó sin provocación.
Elena soltó una carcajada, mitad divertida, mitad indignada.
—¿Y te quedaste de brazos cruzados? ¿No te defendiste?
Alejandro adoptó una postura solemne.
—No es apropiado dar un mal ejemplo de agresividad frente a los niños.
Elena se acercó y lo abrazó por la cintura.
—De haber sabido, habría ido con ustedes para ponerlo en su lugar por ti.
Alejandro esbozó una sonrisa de satisfacción. Cualquier rastro de celos o molestia que pudiera haber sentido antes desapareció por completo tras ser mimado de esa manera.
***
El miércoles por la noche, como Alejandro tenía que quedarse trabajando hasta tarde, Elena fue a cenar con Bianca.
Dante también las acompañó. A mitad de la cena, se dirigió a Elena con total naturalidad:
—Compré un par de edificios de oficinas en Ciudad del Norte. Mi intención es regalarte uno a ti y el otro a Héctor.
Elena se quedó boquiabierta. La noticia la tomó totalmente por sorpresa. No le estaba regalando un departamento o una casa... ¡le estaba regalando un edificio entero!
Y, para colmo, en una zona tan exclusiva como Ciudad del Norte.
Lo que más la desconcertó fue el tono casual con el que Dante lo mencionó, como si hablara del clima.
Elena comprendió en ese instante que su imaginación sobre cómo las familias verdaderamente ricas hacían regalos aún se quedaba bastante corta.
Dante notó su asombro y le sonrió con calidez.
—Los veo a ambos como si fueran mis propios hijos, así que no quiero que sientan ningún tipo de presión. Simplemente acéptenlo. De todas formas, mi patrimonio terminará siendo de ustedes en el futuro, así que da igual si se los entrego ahora o después.
Dante no era de los que idolatraban el dinero.
Para él, el amor y la familia estaban muy por encima de cualquier fortuna.
El dinero era una herramienta para servir a las personas, no un medio de control para mantener atados a los demás.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....