La gerente Estrada era el tipo de persona que no podía mantener la boca cerrada. Tras unas pocas preguntas estratégicas, terminó revelando cada detalle del plan de marketing de Bruma Alta.
Liana le obsequió dos botellas de vino de altísima calidad y luego regresó a su oficina.
Había sacado una buena suma de dinero de Leonardo, y la mayor parte la había invertido en startups con mucho potencial.
Como también le tenía el ojo puesto a las fábricas de Bruma Alta, semanas atrás había decidido invertir en una pequeña compañía de bebidas.
El director de esa empresa venía de una gran corporación y había desarrollado varias bebidas que estaban siendo un éxito en el mercado, lo que le había dejado unas buenas ganancias a Liana.
Se reunió con el director Santor y le mostró sin rodeos el plan de marketing robado de Bruma Alta.
—Los productos de Bruma Alta saldrán al mercado en tres meses. Tenemos que adelantarnos.
El director Santor entendió la jugada al instante, pero dudó.
—Nuestra marca Rocío Matinal se está vendiendo bien. Si usamos exactamente su mismo enfoque, pero bajamos los precios, cuando ellos lancen sus productos, no tendrán ninguna oportunidad.
Liana sonrió con malicia.
—Exactamente. Nuestros productos son mucho más modernos y juveniles, y tenemos una gran variedad de sabores. Una marca obsoleta como Bruma Alta ya debería haber desaparecido del mapa. Que intenten sobrevivir es solo tirar el dinero y el tiempo a la basura.
Esa misma noche, le comentó su plan a Leonardo.
Él se quedó pensativo por un momento.
—Bruma Alta está a punto de inyectar mucho dinero en la promoción de sus nuevos sabores. Si les saboteas el lanzamiento justo ahora y Alejandro se entera, podría haber problemas.
Liana soltó una risa burlona.
—Hay miles de marcas de leche de soja en el mercado, simplemente coincidimos en el concepto. Es competencia comercial básica, ¿qué nos van a hacer? Además, si Elena fracasa estrepitosamente, los accionistas se le irán encima a Alejandro. Cuando la junta directiva se vuelva un caos, podrás aprovechar la oportunidad para obligarlo a ceder con los proyectos que te tiene bloqueados. ¿Acaso no es un plan perfecto?
Leonardo lo pensó y le dio la razón. Sonrió mientras tomaba la mano de Liana.
—Liana, ¿qué haría yo sin ti?
Ella se apoyó tiernamente en su pecho.
—Ya ves lo mucho que valgo. Más te vale tratarme como a una reina de ahora en adelante.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....