En la sede principal del Grupo Vargas, Elena y Diana subieron al elevador cargando dos cajas con la nueva leche de soya de Bruma Alta.
Liana Santini entró justo después y, al verlas, esbozó una sonrisa ensayada.
—Elena, ¿ya terminaron de desarrollar el nuevo producto tan rápido?
Elena asintió secamente, sin intenciones de alargar la plática.
Liana observó el empaque del producto. Aunque le pesara admitirlo, tenía que reconocer que el diseño era sumamente creativo y moderno. Apretó los dientes en silencio.
Las puertas del elevador se abrieron. Elena y Diana salieron directo hacia la sala de juntas.
Llegaron cinco minutos antes, por lo que aún había pocos accionistas presentes.
Con paso seguro, Diana colocó la leche de soya en un lugar destacado de la mesa.
A medida que los accionistas entraban, miraban el producto con una ligera mueca de burla.
Durante años, las ventas de la leche de soya de Bruma Alta habían sido un desastre absoluto. Ni siquiera los propios empleados de la compañía querían tomarla, mucho menos los consumidores. Ninguno de ellos creía que Elena fuera capaz de revertir esa situación.
Una vez que todos estuvieron en sus asientos, Alejandro entró a la sala.
Sus ojos oscuros recorrieron la habitación, deteniéndose un par de segundos en Elena antes de desviar la mirada y dar inicio a la reunión.
Los dos vicepresidentes tomaron la palabra para resumir los eventos recientes más importantes del grupo. Luego, el tema central pasó a Bruma Alta.
Elena se puso de pie para tomar la palabra y presentar formalmente la nueva bebida.
Las expresiones en la mesa seguían llenas de un sutil desdén.
Leonardo fue el primero en atacar.
—El problema de este producto va mucho más allá de un empaque viejo y feo. ¿De verdad creen que con solo cambiarle la envoltura los clientes van a abrir sus carteras?
Sin inmutarse, Elena y Diana comenzaron a repartir las botellas entre los asistentes.
—Pruébenla y juzguen ustedes mismos el nuevo sabor —dijo Elena con calma.
Los accionistas abrieron las botellas y dieron el primer sorbo.
Poco a poco, los murmullos de sorpresa empezaron a llenar la sala.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....