—La plataforma de experimentación de Prisma es la mejor del País Valverde —respondió Elena con determinación—. Si hay alguna posibilidad, quiero agotar todas las opciones con ellos primero.
—Entonces tendrás que armarte de paciencia. Bernardo es un talento joven y arrogante, es normal que tenga un carácter difícil.
—Lo entiendo, profesor.
Casualmente, la señora Vargas también había ido a cenar a ese mismo restaurante.
Al escuchar que Elena había intentado cerrar un trato y había sido rechazada, una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro.
De nada le servía a Elena ser inteligente y capaz. En las altas esferas, sin contactos y sin talento para las relaciones públicas, no se llegaba a ningún lado.
Si tan solo hubiera aceptado ser la nuera sumisa de la familia Vargas, con el respaldo de su apellido, cualquier puerta se le abriría de par en par.
Pero como su terquedad le impedía agachar la cabeza, tendría que pagar el precio.
La señora Vargas sintió que la amargura de los últimos días se disipaba por completo.
Si Elena quería triunfar en Ciudad del Norte, tarde o temprano tendría que ir a rogarle de rodillas.
La noche siguiente, Elena y Alejandro cenaron en casa de los Valverde.
El pescado al horno estaba tan delicioso que Elena devoró su plato con entusiasmo.
Bianca estaba encantada y le pidió a la empleada que preparara el mismo plato la noche siguiente.
Alejandro sonrió.
—Si le dan su comida favorita todos los días, se terminará cansando.
Bianca le dio la razón de inmediato.
—Tienes razón, lo prepararemos un par de veces a la semana.
Dante miró a Elena con expresión serena.
—El profesor Ferrer me comentó que tu reunión con Prisma no salió bien. ¿Quieres que mueva algunos hilos para ayudarte?
Dante tenía una excelente relación con el profesor Ferrer, por lo que estaba al tanto de los negocios de Elena.
Alejandro tamborileó los dedos sobre la mesa.
—Si se niegan a colaborar, simplemente inyectaré capital en Prisma y los obligaré a trabajar contigo.
Elena no supo si reír o suspirar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....