Alejandro aprovechó el momento y miró a Brisa.
—¿De quién es ese broche? —preguntó sin rodeos.
Brisa no estaba del todo segura, ya que no acompañaba a Sofía dentro del campus universitario.
—¿Tal vez de algún compañero de clases?
—Ese broche cuesta una fortuna —dijo Alejandro, con el rostro serio—. Además, es un diseño pensado para hombres mayores de treinta años.
Brisa palideció al instante.
—¿Será posible que sea de Ezequiel Valiente? En los últimos meses ha estado viniendo a buscar a Sofía todos los fines de semana. Como veía que ella no le prestaba atención, no le di demasiada importancia. ¿Acaso se han estado viendo a escondidas en la universidad...?
La expresión de Alejandro se volvió gélida.
Su hermana era inocente y de buen corazón. Era muy probable que Ezequiel la hubiera manipulado.
Ezequiel era un tipo de la peor calaña, alguien en quien jamás confiaría el futuro de su hermana.
Después de la comida, Elena y Alejandro fueron al hotel a descansar un rato antes del evento.
Al notar la molestia en el rostro de su esposo, Elena se sentó a su lado.
—¿Sigues pensando en el broche? Alejandro, Sofía ya es una mujer adulta. Es completamente natural que empiece a salir con alguien.
—Brisa me dijo que Ezequiel Valiente la ha estado acosando últimamente.
Elena se quedó boquiabierta.
—¿Crees que Sofía haya caído en sus redes?
Si realmente se trataba de Ezequiel, eso era inaceptable. El hombre era una escoria.
—Voy a buscar el momento adecuado para interrogarla —sentenció Alejandro.
—Mejor déjamelo a mí —sugirió Elena tras pensarlo un segundo—. Es la primera vez que Sofía tiene novio y debe estar muy sensible. Si te opones de forma tan agresiva, lo único que lograrás será empujarla a la rebeldía.
Alejandro asintió, dándole la razón.
—Está bien.
—Pero hablando del evento de esta noche... ¿Crees que ese hombre aparezca en su presentación?
Esa misma noche, durante el recital, Elena y Alejandro no tardaron en distinguir a Ezequiel en el público.
El rostro de Alejandro se ensombreció tanto que, de no haber sido por Elena, que lo sujetaba del brazo, habría ido directo a partirle la cara.
Ezequiel se mantuvo sentado en silencio durante todo el evento, pero en el momento en que Sofía salió al escenario, sacó su teléfono y empezó a tomarle fotos.
Al terminar la presentación, Ezequiel fue al área de camerinos a entregarle un ramo de flores.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....