Brisa conocía perfectamente los gustos de Sofía.
A ella le gustaban los chicos jóvenes, cariñosos y llenos de energía, no los hombres mayores y serios.
—Menos mal —murmuró Brisa, pensando que tal vez Alejandro había exagerado y visto problemas donde no los había.
La actitud relajada de Sofía tampoco parecía la de alguien que estuviera enamorada y ocultando un romance apasionado.
Sofía se encerró en su habitación y sacó su teléfono para enviarle un mensaje al hombre que vivía enfrente.
[Máximo, tengo tu broche. Si lo quieres de vuelta, vas a tener que aceptar una condición mía…]
***
Después de celebrar una hermosa ceremonia en Ciudad del Río, Héctor y Amelia se preparaban para realizar una segunda boda en Ciudad del Norte.
Cuando Hugo se enteró de la noticia, fue directamente a la residencia de la familia Valverde.
Su intención era asistir a la boda asumiendo su rol como padre del novio, pero Bianca lo echó a la calle sin contemplaciones.
De pie en el porche, Hugo le gritó enfurecido a Bianca:
—¡Ese es mi hijo! ¿Con qué derecho me prohíbes ir a su boda?
Bianca, abandonando por completo su habitual imagen de mujer dulce y serena, lo miró con desprecio.
—Es mi hijo. Y yo decido quién tiene el derecho de actuar como su padre en un día tan importante. Llevaste a tu amante y al hijo de ella a vivir a tu casa, te negaste a darle a mi hijo las acciones que le corresponden por derecho, y ahora pretendes sentarte en la mesa de honor. ¿Te volviste loco? ¡Crees que el título de padre te lo regalan solo por abrir la boca! Nunca le diste dinero, nunca le diste amor. ¡Sigue soñando, infeliz!
Hugo apretó los dientes. Su rostro estaba rojo de la ira.
—Bianca, te has vuelto demasiado interesada. Pensé que eras diferente a las demás, pero al final eres igual de vulgar y calculadora.
Los ojos de Bianca se clavaron en él como puñales.
—Cuando solo te pedía amor, traicionaste nuestros sentimientos. Y ahora que vengo a exigirte lo que le corresponde a mi hijo por ley, me quieres hablar de amor. Eres un cínico, Hugo. Ten un poco de vergüenza.
Tras decir esto, le ordenó al personal de seguridad que lo escoltara fuera de la propiedad.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....