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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 281

Tal como lo imaginó, alcanzó a ver una silueta afuera de la ventana, tocando el vidrio con cuidado.

Cecilia se quedó sin palabras.

¡Saúl de verdad había venido!

Se levantó de la cama y fue a abrirle.

Saúl se metió de un salto.

En cuanto entró, la abrazó con fuerza.

—Te extraño un chingo… extraño hasta volverme loco.

—Saúl, a estas horas andarte trepando por la ventana… ¿no te da miedo que te confundan con un ladrón?

—No. Por mi Cici, lo que sea. Además, es el segundo piso, ni está alto. Esto no me queda grande. Quería darte una sorpresa. Con verte, para mí vale la pena.

Cecilia no supo qué responder.

Saúl le sostuvo el rostro entre las manos. La luz de la luna le caía justo en las mejillas, haciéndole ver la piel todavía más clara. Saúl no pudo evitar inclinarse y besarla.

A Cecilia se le encogió el corazón de golpe.

¡Chin…!

Esa sensación regresó.

El beso se fue volviendo cada vez más intenso, y Cecilia ya casi no podía ni respirar.

—Saúl, no… —Cecilia lo empujó para apartarlo.

—Perdón. Me emocioné. Cici, hoy estás… preciosa.

Cecilia se quedó callada.

—Tengo sueño —dijo, sin mucho ánimo.

Ya debían ser como las doce de la noche.

Entre el cansancio y que él la había dejado sin fuerzas con ese beso, lo único que quería era acostarse.

—Va. A dormir. Yo me quedo contigo. —Saúl la cargó de la cintura, como si nada.

Cecilia soltó un grito ahogado; ya estaba en sus brazos.

Le llegó un aroma tenue a limón, muy agradable.

¿Ese era su olor…?

Saúl la dejó sobre la cama suave. Cecilia lo miró y dijo:

—Mejor vete.

—¿Irme? Vine desde la casa de los Rivas y me dices que me vaya. Cici, somos prometidos. Dormir en la misma cama es normal, ¿no?

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