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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 512

A Nuria le parecía que Berta no tenía tantita vergüenza: por Lorenzo, se había atrevido a perseguirlo hasta la empresa.

—Está bien… ya entendí —respondió Berta.

Pero no se fue. Se quedó esperando.

Si alcanzaba a ver a Lorenzo cuando saliera, iba a preguntarle en persona.

Nuria sabía perfectamente qué pretendía: aferrarse hasta que cediera.

Así que mandó llamar a seguridad para que la sacaran.

—¿Así tratan a la gente? ¡Yo me puedo ir sola! ¡Qué pinche empresa! —reclamó Berta, furiosa y avergonzada.

Ni quedarse sentada un rato la dejaban.

La sacaron a la entrada del edificio, y justo alguien alcanzó a tomarle una foto a esa escena.

Berta, derrotada, se sentó en las escaleras sin intención de irse todavía.

Si no lograba ver a Lorenzo, esa noche estaba perdida.

Florencia y Natalia la iban a hacer pedazos.

Mientras se comía la cabeza, vio que un carro se estacionó frente a ella. Bajó una mujer con chamarra y pantalón de cuero entallados, con un sobre de documentos en la mano.

Berta se puso de pie, emocionada.

—¡Yolanda!

Era la guardaespaldas que la había ayudado la vez pasada en su casa.

Berta todavía recordaba lo impresionante que había sido: en nada tiró a dos tipos.

—¿Srta. Solano? —dijo Yolanda.

—Yolanda, ¿qué haces aquí? —preguntó Berta.

—El director Urbina me mandó por un documento importante.

—¿Me puedes llevar a verlo? —Berta la miró como si fuera su salvación.

—No.

—Yolanda, ya nos conocemos. Si el director Urbina y yo no fuéramos amigos, no habría ido a mi casa ni me habría ayudado. Te lo pido, llévame a verlo, por favor.

Yolanda no mostró ninguna expresión. Al ver a Berta rogándole, recordó lo de aquel día.

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