Entrar Via

Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 62

—Bueno… nomás tengan cuidado. Ya vas a entrar al mundo laboral, y una oficina no es como andar repartiendo comida. Ponte trucha en todo —le insistió Daniel.

—Sí, ya sé. Tú tranquilo.

Benjamín, que estaba al lado, jaló a Cecilia discretamente.

Y en voz baja le preguntó:

—Oye, ¿esto de Teresa… lo arreglaste tú, verdad?

Cecilia lo miró, confundida.

—No me veas así. Estudio Cobalto es Estudio Cobalto, ¿sí me entiendes? No les faltan diseñadores. Hay gente que se mata por entrar y no puede. Teresa no tiene estudios. Ni siquiera para entrar de asistente… ¿por qué la meterían así? Yo digo que fuiste tú. ¿O no?

Cecilia sintió que ya no podía ocultarlo tan fácil.

Daniel se dejaba convencer, pero Benjamín también era bien colmilludo.

Le dio un zape en la cabeza.

—Tú ponte a estudiar y deja de andar de metiche.

Benjamín frunció la boca. Igual, él sentía que su hermana no era cualquier persona.

La interacción de los dos la vio completa Saúl, desde su silla de ruedas.

Él sabía perfectamente qué era Estudio Cobalto.

Lo fundó una diseñadora misteriosa llamada Elisa.

En el mundo de la moda y del lujo, no había quien no hubiera escuchado ese nombre.

Pero Elisa nunca daba la cara. Saúl incluso había tenido curiosidad: ¿quién era en realidad?

Y ahora Cecilia había logrado que Teresa entrara tan fácil… ¿qué relación tenía ella con Estudio Cobalto?

Saúl pensó que esa chava era un enigma.

***

—Iker, no lo tomes a mal. Mi esposa lo dice por lo que anda circulando en redes. La reputación de Noa está muy mal ahorita. Si se casan en este momento, puede afectar… mejor esperarnos a que se calme todo y luego vemos.

—¡Eso de las redes es puro invento! ¡Puras calumnias! Noa también es víctima. No es como la pintan —insistió Iker, defendiéndola.

La señora Salinas, por dentro, soltó una risa fría.

¿Calumnias?

Ella había visto el video: Noa se veía prepotente, llena de joyas, como nueva rica, y hablando horrible. En público, cero educación.

Ni se casaba todavía y ya estaba metida en chismes.

Y encima salpicaba al Grupo Valdés. Si entraba a su familia, capaz que los arrastraba con ella.

Para la señora Salinas, Noa era mala suerte.

—No importa lo que sea. Ahorita está todo muy caliente. Hay que bajarle… —continuó Rafael.

Clara ya no aguantó y empezó a insultarlos…

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia