Entrar Via

Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 853

Aarón adoptó una actitud arrogante.

—Sí, ¿y qué? ¿Acaso estás celosa?

—¡Qué celosa ni qué nada! Solo quiero pedirte que le pases un mensaje a Leticia. Dile que su papá la extraña mucho, que ya nadie le echa la culpa de nada y que por favor regrese a casa. Que hable bien con él. Estos años no han sido fáciles para el señor, está tan preocupado que apenas y puede comer.

Aarón miró a Mónica como si fuera una completa idiota.

—Oye, Maribel, ¿tú estás loca o qué? ¿Cómo es que sabes tanto de los asuntos de la familia de Leticia? Además, ¿a ti qué te importa? Si Leticia quiere regresar, regresará; y si no, no. ¿Quién te crees para venir a darnos sermones?

En la cabeza de Aarón, Leticia iba a tener que regresar tarde o temprano.

A fin de cuentas, era la única hija de la familia Fonseca, la única heredera. Esta pelea con su familia era solo un berrinche pasajero.

No hacía falta que Mónica viniera a meter sus narices.

—¡Hmph! Como sea, ya te pasé el mensaje. ¡Allá tú si se lo dices o no!

Después de decir esto, Mónica dio media vuelta y se marchó.

¡Si no fuera por el señor Herrera, ni se molestaría en dirigirle la palabra a ese sujeto!

Al salir del trabajo, Aarón fue personalmente al mercado a comprar la despensa y luego se dirigió al departamento para cocinarle a Leticia.

Al ver a Aarón tan apurado cocinando para ella, ¡Leticia se sintió tan feliz que casi se muere de amor!

—Aarón, eres demasiado bueno conmigo, hasta cocinas para mí. ¡Te amo! —Leticia lo abrazó por la espalda y se pegó a él.

—Bebé, tú ve a acostarte un rato y ponte a jugar con el celular. Cuando la comida esté lista, yo te aviso. Te lo dije, estando conmigo, te trataré como a una reina. ¡Y yo cumplo lo que prometo!

¡Leticia estaba tan conmovida que casi rompe a llorar!

¡Conocer a un hombre tan increíble como Aarón era una verdadera bendición!

—¡Aarón, eres el mejor!

—Por cierto, hay algo más. Hoy, de la nada, Maribel me dijo unas cosas rarísimas en la oficina que no logro entender.

Ambos, ahí mismo en la cocina, se entregaron una vez más al deseo sin poder contenerse.

Aarón pensó que al tratar a Leticia como una princesa, cuando ella regresara con la familia Fonseca, de seguro no se olvidaría de él.

Sin embargo, el tiempo pasó volando y, sin darse cuenta, transcurrió un mes.

Llegó el momento de pagar la renta del departamento.

La dueña del lugar interceptó a Aarón justo afuera.

—¡Ya toca pagar la renta!

—Señora, ¿me podría dar unos días de prórroga? —Aarón de verdad no tenía ni un peso.

Ya se había gastado todos sus ahorros comprándole cosas a Leticia, y a eso había que sumarle que la chica llevaba un mes viviendo y comiendo ahí de a gratis, por lo que a él le tocaba mantenerla.

Ya había pedido el adelanto de su sueldo del próximo mes, así que de verdad no tenía de dónde sacar dinero.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia