Entrar Via

Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 884

—Señor Herrera, no se angustie. Le prometo que no dejaré que le pase nada a Leticia —respondió Mónica.

Después de hablar con él, Mónica miró fijamente a Aarón y le preguntó:

—Aarón, ¿qué es lo que quieres para dejar libre a Leticia?

—¡Te quiero a ti! ¡Quiero casarme contigo!

Mónica esbozó una sonrisa sarcástica.

—¿De verdad crees que casarte conmigo es una opción? Ya estoy comprometida. Mejor pide algo realista.

—Entonces... ¡entonces preparen veinte millones de pesos y un jet privado! ¡Dénme el dinero, quiero irme del país! ¡En cuanto salga de aquí a salvo, la dejaré ir!

—¡Veinte millones y un jet privado! ¡Hay que ser muy sinvergüenza para pedir eso! —exclamó Matías, indignado.

¡Era un descarado intento de extorsión!

—¡Cállate, viejo decrépito! ¡Me vale un demonio, yo quiero mi dinero y mi salida segura de este lugar! ¡Vayan a prepararlo de una buena vez!

—Zacarías, ¿qué hacemos ahora? —preguntó Mónica.

Era obvio que no iban a cumplir las absurdas demandas de Aarón, pero tenían que rescatar a Leticia.

—Finge aceptar el trato. Yo buscaré el momento para sacarla de ahí —le susurró Zacarías.

Mónica asintió y se dirigió a Aarón.

—De acuerdo. Puedes estar tranquilo, te prepararé lo que pides. Pero tomará un poco de tiempo, tendrás que esperar.

—¡Les doy media hora! ¡Si en media hora no está todo listo, me mataré aquí mismo y me llevaré a Leticia conmigo!

Aarón le apretaba el cuello con fuerza; la hoja afilada del cuchillo ya le había hecho un pequeño corte a Leticia.

—Aarón, ¿en serio eres tan cruel como para no importarte mi vida con tal de salvar la tuya? —le preguntó Leticia en un susurro.

—Siendo así... ¡entonces muérete de una buena vez!

Mientras Leticia hablaba, una mirada asesina cruzó por sus ojos.

En un abrir y cerrar de ojos, sacó un cuchillo que tenía escondido y, sin dudarlo ni un segundo, se lo clavó a Aarón directo en el pecho.

Resultó ser el mismo cuchillo que ella había comprado para quitarse la vida tiempo atrás.

Como Aarón la había llamado justo en ese entonces, había abandonado la idea del suicidio, guardando el arma debajo de su almohada.

Pero las palabras de aquel hombre habían destruido cualquier esperanza y destrozado su corazón por completo.

Cegada por la furia, Leticia decidió que era hora de actuar.

Había deslizado la mano bajo la almohada con cuidado para acabar con ese desgraciado con sus propias manos.

Zacarías y Mónica aún no salían de su asombro cuando vieron el cuchillo clavado en el pecho de Aarón.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia