Ese día muchos escucharon cómo el asistente de Mónica presumía diciendo que Lázaro había volado especialmente para asistir a la gala solo por ella.
Dijeron que era un amor correspondido y que Lázaro era el príncipe azul de Mónica.
Fueron precisamente esas palabras las que empeoraron el malentendido de Karina hacia Lázaro.
La mirada de Mónica vaciló un instante.
Era cierto que le había insinuado a su asistente que soltara el rumor para que la gente creyera que ella era más importante para Lázaro que la propia Karina.
Pero no sentía que hubiera hecho nada malo.
Mónica levantó el rostro, intentando defenderse:
—Él es como mi hermano, ¿qué tiene de malo que asista a mi gala?
—Además, ¡yo lo hice para ayudar a Lázaro!
—Le presenté a varios de los mejores expertos en tecnología para ayudar a JS Technologies a conseguir más talento.
Al llegar a este punto, empezó a señalarla con tono acusatorio:
—¡Pero por culpa de tus berrinches irracionales, Lázaro no se reunió con ninguno de ellos!
—¿Tienes idea de lo mucho que él perdió por eso?
A Karina todo eso le pareció ridículo:
—La señorita Mónica dice a cada rato que lo hizo para ayudar a Lázaro, pero ¿siquiera sabe de qué trata JS Technologies?
Mónica se quedó helada y respondió por instinto:
—¡Claro que lo sé! ¡Es la obra de la vida de Lázaro!
—Entonces, dígame, ¿cuál es el enfoque principal de JS Technologies en este momento?
Mónica abrió la boca, pero no supo qué decir.
Solo sabía que se dedicaban a la inteligencia artificial y los ecosistemas, que era algo muy avanzado y que daba mucho dinero.
En cuanto al enfoque específico... ella venía del mundo del espectáculo, ¿qué iba a saber de aburridos códigos?
Al verla sin palabras, la burla en los ojos de Karina se hizo más evidente:
—No sabe absolutamente nada.
—Esa supuesta "ayuda" no era más que una forma de lucirse frente a él.
—Lo que JS Technologies necesita ahora son algoritmos de protección ecológica basados en inteligencia artificial para climas marinos tropicales, además de arquitectos con una visión ecológica muy avanzada.
—Los expertos que mi esposo contrató en esa gala eran especialistas en esa área, perfectos para lo que buscaba.
—Dígame, ¿los expertos que usted le presentó se dedican a eso?
Mónica se atragantó.
En ese momento, solo se había preocupado por buscar nombres famosos, sin importarle qué investigaban.
Aunque ya no tenía argumentos, intentó mantenerse firme:
—¡Pero todos son grandes figuras en la industria! ¡Son expertos increíbles!
—Logré conseguirles una cita con mucho esfuerzo, y por culpa de tu numerito en la gala, hiciste que Lázaro les cancelara. ¿Acaso no es cierto?

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