Entrar Via

Renacer en el Incendio: Me Casé con Mi Salvador romance Capítulo 481

La mirada de Yolanda, tras el shock inicial, se volvió dura y distante.

¡Esto era un robo!

Y no un robo cualquiera, sino uno descarado, donde Fátima se apropiaba sin reparo del esfuerzo que ella y Kari habían invertido durante años.

Sintió cómo la rabia le subía de golpe, amenazando con desbordarla, pero apretó los labios y respiró hondo para controlarse.

No era momento de precipitarse.

Ella y Kari ya habían patentado todo el núcleo de ese sistema, y el personal de la notaría estaba presente en el evento. Además, todos los medios de comunicación transmitían en vivo.

Un sistema de inteligencia artificial no podía tener dos patentes al mismo tiempo.

Hoy, Fátima no tenía escapatoria.

Iba a quedar marcada para siempre como una ladrona de ideas.

...

Mientras tanto, en la mesa del jurado.

El semblante siempre sereno de Yago cambió de repente.

Dúo Mayordomo...

Ese nombre fue como una llave que, de inmediato, abrió los recuerdos que había guardado bajo siete candados durante más de veinte años.

No podía olvidar aquellas noches interminables, encerrado con Yolanda en la biblioteca y el laboratorio, dibujando poco a poco el mapa de sus sueños.

Ese sistema era su “hijo”, algo que habían creado juntos.

Aunque los años hubieran pasado y el exterior del sistema ahora luciera diferente, él podía reconocer su esencia con solo un vistazo.

—¡Un momento, por favor!

Yago casi saltó de la silla y detuvo en seco la presentación de Fátima, tomando el micrófono.

En ese instante, todos los presentes clavaron la mirada en él.

La sonrisa de Fátima vaciló por un segundo. Al ver que era Yago, sintió una punzada de fastidio.

¿Por qué cada persona relacionada con Karina tenía que interponerse en su camino?

—Señorita Fátima, ¿puedo preguntarle algo? ¿Está completamente segura de que este sistema lo desarrolló usted sola? ¿No hubo ninguna… inspiración ajena o copia de por medio?

El corazón de Fátima dio un vuelco, pero mantuvo su sonrisa impecable.

—Por supuesto que lo desarrollé yo misma. No entiendo a qué se refiere, señor Yago.

Yago frunció el entrecejo.

Uno de los jueces, sentado muy cerca, intentó relajar el ambiente con una risa forzada.

—Yago, no seas tan duro. Este sistema de inteligencia artificial es sorprendente, aunque el costo del robot sea alto, aquí se evalúa el sistema, no el hardware. La chica hizo un trabajo impecable, la verdad. No vayas a asustar a la pequeña genio.

Pero Yago seguía sintiendo que algo no cuadraba.

Era una sensación demasiado fuerte para ignorarla.

Giró un poco, se acercó a su asistente y le susurró unas instrucciones al oído. El asistente asintió y salió rápidamente.

Mientras tanto, el presentador pedía a los jueces que mostraran sus puntuaciones.

—¡Diez puntos!

Fátima sintió que la garganta se le cerraba de pura rabia, a punto de perder el control y gritarle en la cara.

Pero en ese instante, la enorme pantalla detrás de ella mostró el resultado final.

[Se elimina la calificación más alta de diez puntos y la más baja de cero. Participante Fátima, calificación final: nueve punto ocho.]

El público estalló en aplausos que retumbaron por todo el lugar.

¡Nueve punto ocho!

Era una calificación digna de leyenda.

La furia en los ojos de Fátima se disipó, reemplazada por una alegría desbordante y el orgullo de la victoria.

¿Un cero? ¿Y qué? No podía opacar su triunfo.

Miró a Yago con desprecio, como diciendo: Viejo terco, tu obstinación no sirve de nada.

En ese momento, el personal subió al escenario para llevarse el robot.

Fátima se volvió hacia el público, hizo una pequeña reverencia y, entre aplausos y miradas de admiración, salió del escenario con la cabeza en alto.

En la mesa de jurado, uno de los jueces se acercó a Yago en voz baja.

—Yago, la verdad, fuiste durísimo.

—Aquí estamos calificando el sistema, no el manejo del robot. No hacía falta ser tan estricto.

El juez soltó un chasquido y volvió a mirar a Fátima, que se alejaba triunfante.

—Apostaría lo que sea a que esa muchacha se va a llevar el premio mayor.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Renacer en el Incendio: Me Casé con Mi Salvador