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Siete Años para Olvidar romance Capítulo 801

Emilia, fuera de sí, gritó: —¡Dije que eres una maldición! ¡Zósimo ni siquiera se había enfriado en su tumba y tú ya estabas corriendo a los brazos de Camilo! ¡Incluso usaste a Nina para llamar su atención! ¡Qué manipuladora eres!

Camila no pudo contenerse y contraatacó: —¡Ya cállese, señora! ¡La descarada es su hija Luciana! ¡Quería meterse en la cama de su propio cuñado! La señora Ferrer acababa de fallecer y ella ya quería ocupar su lugar. ¡Eso sí es no tener vergüenza!

Si se trataba de discutir, ¡Camila nunca perdía! Emilia, desde que se casó con Federico, había mantenido una imagen de dama de sociedad; sus habilidades para insultar estaban oxidadas y no era rival para Camila.

—¡Luciana es una sinvergüenza! ¡Una descarada! ¡Una basura!

Camila soltó todo el veneno que pudo. Emilia sintió que le faltaba el aire y se llevó la mano al pecho, jadeando.

En ese momento, Daisy bajó del auto y caminó directamente hacia Emilia. Claudio, temiendo que la mujer hiciera algo violento, se puso en guardia.

Al acercarse, Daisy preguntó con semblante sombrío: —¿Acaba de decir que Oliver le rompió cuatro costillas a Luciana y la mandó al psiquiátrico por cinco años?

Ante la imponente presencia de Daisy, Emilia se encogió de miedo y balbuceó: —Dije la verdad... Hace años, cuando Luciana te empujó al mar por celos, Oliver se enfureció y le rompió cuatro costillas de una patada. Estuvo tres meses en cama recuperándose, todavía tiene cicatrices de la cirugía en el pecho, por eso ya no puede usar vestidos escotados...

Emilia seguía quejándose, pero Daisy ya no la escuchaba con claridad. Su mente era un caos que ahogaba los reclamos de la mujer.

Siempre había creído que la patada a Luciana se la había dado Camilo, y por eso le había estado agradecida todo este tiempo. No fue hasta este momento que Daisy pudo atar los cabos de lo que pasó hace años.

Aunque Luciana se hubiera pasado de la raya, al final del día era la hermana de la señora Ferrer. Camilo jamás habría sido tan cruel. Era igual que ahora: aunque Luciana la hubiera drogado, Camilo, por respeto a su difunta esposa, a lo mucho la advertiría o la castigaría con un encierro en casa. No la lastimaría físicamente.

Así que, quien saltó al mar para salvarla aquel año fue Oliver. Y quien se llevó a Luciana ahora para vengarla, también fue Oliver. De principio a fin, siempre fue Oliver.

Capítulo 801 1

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