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Siete Años para Olvidar romance Capítulo 843

¿Conque por eso Oliver había aparecido en la fiesta de aniversario del Grupo Velarte?

Coqueteaba con ella y, al mismo tiempo, seguía viendo qué otra oportunidad le salía.

¡Qué poco hombre!

Daisy dio media vuelta y se fue de inmediato. Cuando regresó a la mesa, traía mala cara.

Camilo le preguntó si todo estaba bien.

Daisy se limitó a decir que era un problema del trabajo.

Él no insistió.

Apenas llegó al hotel, Miguel le mandó un mensaje avisándole que le había pedido un consomé de pollo a domicilio, recordándole que se lo tomara.

Solo entonces Daisy recordó que estaba a punto de bajarle.

Siempre, una semana antes de que le bajara, Miguel le mandaba algo caliente para que se sintiera un poco mejor y los cólicos no la tumbaran tanto.

Pero solo era un alivio temporal.

El médico le había dicho que su endometrio era más delgado de lo normal por naturaleza.

Desde que perdió a su bebé hace años, siempre sufría de cólicos horribles y no había tratamiento que se los quitara.

Mientras se bañaba, Daisy sintió una ligera pesadez en el vientre.

Pero si hacía cuentas, le tocaba hasta la próxima semana.

Ella siempre era súper regular.

«Seguro es mi imaginación», pensó Daisy.

Al día siguiente le tocaba ir a hacer una inspección al parque industrial del Grupo Velarte. Cuando llegó, Tomás ya la estaba esperando en la entrada principal.

Para sorpresa de Daisy, Oliver también estaba ahí.

Se ve que la cita con la hija de Tomás había ido de maravilla la noche anterior.

Y hoy planeaban dar el siguiente paso.

Al bajarse del coche, Daisy se quedó paralizada unos segundos.

En ese instante, sintió un vacío frío en el pecho.

Daisy se tragó esas emociones repentinas y se acercó a saludar a Tomás.

A Oliver solo le dio un ligero asentimiento con la cabeza.

Muy educada.

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