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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 220

—¿Por qué no vino Lucas? —El resto de la familia Jiménez estaba feliz de que Alejandro Zavala y Gustavo Beltrán estuvieran allí, pero Daniela no paraba de mirar a su alrededor.

Gustavo Beltrán le respondió: —Lucas se fue, ya no está en Puerto Coral. Su abuelo, Don Gonzalo Paredes, lo mandó exiliado a una filial en un pueblo.

Jimena se sobresaltó: —¿Qué le pasó? ¿Qué fue lo que hizo?

—Dicen que hizo enfurecer a su abuelo, por eso lo mandaron a una empresa subsidiaria de castigo. Don Gonzalo hizo que Diego Paredes regresara de Dubái para tomar las riendas de los negocios. No sé los detalles, pero me contaron que despidieron a todos los empleados que estaban presentes ese día.

Alejandro Zavala también estaba al tanto de eso.

Aunque le habría bastado con indagar un poco para saber el motivo real, él no tenía la costumbre de meterse en los asuntos de otras familias.

Jimena murmuró para sí: —Me pregunto qué habrá hecho Lucas para hacer enojar tanto a Don Gonzalo... Si hicieron que Diego volviera, los padres de Lucas deben estar destrozados, ¿no?

—Seguramente —coincidió Gustavo.

Alejandro empujó la silla de ruedas hacia la salida. En ese momento le sonó el teléfono; le pidió a un guardaespaldas que llevara a Jimena mientras él se apartaba para contestar.

Daniela se sintió más frustrada que nunca.

Al salir del hospital, Jimena también vio los carteles de Maribel Quintana, que últimamente estaban por todas partes.

Esa nueva estrellita era deslumbrante y estaba en su mejor momento.

Pero como Jimena estaba a punto de comprometerse, no le dio ninguna importancia a Maribel.

...

Pasaron unos días y Jimena ya podía caminar con normalidad.

Alejandro hizo un espacio en su agenda para llevarla personalmente a una exclusiva boutique de alta costura a elegir su vestido de compromiso.

Las vendedoras se inclinaron respetuosamente al recibirlos; su actitud era impecable y no se cansaban de mostrarles la nueva colección de la temporada.

Mientras a Jimena la atendían a cuerpo de rey, Alejandro se sentó en un sofá y se puso a revisar su tableta.

—Señorita Jiménez, este modelo acaba de llegar y es el estelar de nuestra tienda. Tiene un tono rosa empolvado que no resulta vulgar ni estridente; resalta el color de su piel y es perfecto para la celebración de un compromiso, además de ser sumamente etéreo. —La vendedora trajo con extremo cuidado un hermoso vestido de tul ligero—. Con su figura envidiable y temperamento tan dulce, se verá absolutamente deslumbrante. ¿Gusta que le ayude a probárselo?

Jimena bajó la mirada para observar esa suave tonalidad rosada.

Capítulo 220 1

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