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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 412

En el pasado, Jimena le había arrebatado a Alejandro y ella no pudo decir nada, ¡pero odiaba cómo había intentado destruirla por completo!

¡Ahora iba a provocarla!

Iba a obligarla a largarse de Puerto Coral.

Lucía miró a la estupefacta Jimena, se acercó a ella y le susurró en un tono que solo ambas podían escuchar:

—El hombre que tanto amas ahora come de mi mano, se arrastra por mí como un animal. ¿Quieres que te mande fotos para que lo compruebes?

Al imaginar fotos y videos en la cama, Jimena no pudo soportarlo más y levantó la mano para abofetearla.

Sin embargo, antes de que su mano siquiera rozara a Lucía, alguien la empujó con un golpe limpio y certero.

La fuerza fue calculada a la perfección; con un ruido sordo, Jimena perdió el equilibrio y salió volando hacia atrás, trastabillando como una cometa con el hilo roto.

Jimena cayó pesadamente contra el suelo frío, con el peinado deshecho y la ropa desarreglada. El dolor la hizo jadear, y tardó bastante en poder levantarse.

Nunca en su vida se había visto tan patética.

Incluso Lucía se quedó atónita.

El lugar se sumió en un silencio sepulcral al instante, y todas las miradas se clavaron en la humillada Jimena en el suelo.

Nadie entendía qué acababa de pasar.

—¿Y tú... quién eres? —balbuceó Jimena. Ella sabía algo de defensa personal, pero frente a una guardaespaldas profesional, era tan débil como un niño.

—Soy su guardaespaldas —respondió Noel con el rostro inexpresivo.

De repente, Jimena escupió un poco de sangre.

Daniela escuchó el alboroto, se acercó y, al ver la escena, se asustó, pero de inmediato empezó a gritar histéricamente:

—¡Lucía García, escúchame bien! ¡Mi prima no te perdonará esto! Hará que Alejandro recapacite. Ahora mismo él solo está embrujado por tus truquitos baratos, pero el día que abra los ojos, ¡volverá con mi prima!

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