Hanna se quedó sentada en la cama toda la noche, petrificada.
Su interior era puro vacío y desolación.-
Su vida entera parecía una completa burla.
Hanna soltó una carcajada amarga.
Sumando los cinco años de matrimonio, llevaba ocho años amando a Luciano.
Se había enamorado de él a primera vista en la universidad, aunque sabía que no estaba a su altura.
La familia Larios era la dinastía empresarial más poderosa de la región, mientras que ella era solo una huérfana.
Hanna se esforzó sin descanso, persiguiéndolo como si fuera su más grande sueño, hasta que al final logró que él la notara.
En la universidad demostró un gran talento para la informática. Desarrolló un pequeño juego que causó sensación entre todos sus compañeros. Aún no se graduaba, y ya había grandes empresas dispuestas a pagar cifras astronómicas por sus patentes.
Pudo haber ganado su primera fortuna, pero al final decidió cederle los derechos de patente a Luciano de forma gratuita para ayudarlo.
En ese entonces, él ya trabajaba en la división de videojuegos del Corporativo Larios. Si no hubiera sido para destacar sobre sus primos y asegurar su posición como heredero, jamás se habría casado con ella.
Pero al casarse, Luciano nunca pensó en amarla.
En el pasado, Hanna creía ingenuamente que, si se esforzaba lo suficiente, llegaría el día en que él la valorara.
Pero la realidad le había dado bofetada tras bofetada.
¡Ya era hora de despertar; se iba a divorciar de Luciano!
Hanna intentó levantarse para darse un baño, pero tenía las piernas tan entumecidas que casi se cae, terminando desplomada sobre la cama hasta quedar inconsciente.
Cuando despertó, ya eran las cinco de la tarde.
Aunque había estado todo el día en casa, todo estaba extrañamente silencioso. Nadie la había molestado; era como si, ni para su esposo ni para el niño, ella existiera. Nadie la necesitaba.
Tomó el teléfono: —Isa, prepárame los papeles de divorcio.
Isabel Torres era la mejor amiga de Hanna, además de una excelente abogada familiar.
—Ya redacté la demanda de divorcio con los términos que pediste. ¿Te la mando para que la revises?
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