—El patrón explotó de rabia esta mañana —continuó el mayordomo con voz temblorosa—. Dijo que las acciones del corporativo se desplomaron durante la noche. Para las ocho de la mañana, se habían evaporado miles de millones del valor de la empresa matriz, y todo fue un efecto dominó por la quiebra de su división de tecnología. Convocó a una junta extraordinaria de accionistas para esta tarde. Me ordenó decirle que vaya preparando una excelente excusa para darles la cara.
La sangre se le heló a Luciano.
Siendo objetivos, para el inmenso imperio de Corporativo Larios, esa división de tecnología era una hormiga. Apenas el año pasado, antes del lanzamiento internacional, había reportado ganancias mediocres.
Por eso se la había regalado a Rocío como si fuera un juguete.
Pero claro, no contempló que, gracias al éxito arrollador que tuvo el lanzamiento de Trueno Games en el extranjero, el mercado asoció ambas divisiones. Las expectativas subieron y, al estallar el escándalo y declarar la quiebra tan abruptamente, el pánico se apoderó de los inversionistas.
Eso provocó una caída brutal del 6% en la bolsa.
¿Cómo diablos le iba a explicar a los accionistas que ese 6% representaba fortunas enteras desapareciendo de sus bolsillos?
Una junta de emergencia solo significaba una cosa: el consejo de administración dudaba de su capacidad de liderazgo.
Si no lograba convencerlos, su puesto como CEO estaba en la cuerda floja.
Entendía que la pérdida del dinero no era el fondo del problema, sino el pánico. Tenía que hacer una jugada maestra para restaurar la fe del mercado y demostrar que el todopoderoso Luciano Larios seguía teniendo las riendas de todo.
Al comprender la gravedad de su situación, saltó de la cama, se vistió a toda prisa y salió manejando.
Pero no fue a la oficina. Manejó hasta un barrio antiguo, paró en un local tradicional y luego se dirigió al departamento donde ahora vivía Hanna.
Él sabía perfectamente dónde encontrarla.
—Sube. Te llevo a tu oficina, necesitamos hablar —le dijo desde la camioneta.
Hanna lo vio y supo al instante de qué se trataba.


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