APA. CAPÍTULO 51. Cuentas claras
Luc no respondió inmediatamente.
La pregunta de Sven quedó suspendida sobre la mesa mientras sus padres observaban a ambos desde el otro extremo. Durante años, su hermano había utilizado el respaldo del conglomerado como una extensión natural de su apellido. Ahora parecía convencido de que, al marcharse de Amsler, Luc había entregado también cualquier capacidad para enfrentarlo.
—¿Crees que porque ya no dirijo esta empresa no puedo hacerte nada? —murmuró Luc ajustándose los gemelos de la camisa, y Sven abrió los brazos.
—Sí, creo que eso mismo estoy diciendo.
Luc tomó asiento con calma y aquel gesto borró parte de la sonrisa de su hermano. Sven esperaba una amenaza, quizás otro estallido como el ocurrido en su despacho. Luc no pensaba darle ninguno.
—Antes de hablar de eso, quiero asegurarme de entender la posición de todos.
Su padre soltó el aire con impaciencia.
—Ya conoces nuestra posición.
—sí, pero quiero escucharla de nuevo.
La madre de los gemelos miró primero a Sven.
—Hijo, nadie está diciendo que todo se haya hecho bien.
Luc casi sonrió. Siempre comenzaban así. Nadie estaba diciendo que Sven fuera inocente. Nadie aprobaba completamente lo ocurrido. Nadie pretendía justificarlo. Pero después siempre llegaban las justificaciones. ¡Y todavía decían que él era el favorito!
—La apuesta fue una estupidez —continuó ella—. Una estupidez enorme, pero no puedes convertir una fanfarronada entre hermanos en el origen de una guerra familiar.
—No fue entre hermanos. Había amigos y ejecutivos delante —la atajó Luc—. Suficiente gente lo escuchó humillar a su prometida, y por extensión, humillar a la familia a la que tanto quiere sacarle dinero.
El rostro de su hermano se puso rojo, y su madre no sabía dónde meter el suyo.
—Eso no cambia lo que quiero decir… —balbuceó.
—Cambia bastante. Porque significa que eres capaz de justificarle un delito contra la integridad de otra persona —siseó Luc.
Nuria despegó los labios con los ojos desencajados, pero su padre intervino antes de que ella contestara.
—Sven estaba convencido de que perdería. Apostó algo que nunca creyó que tendría que entregar…
—¡A una persona! ¡No algo! Apostó a una persona.
—Sabes perfectamente a qué me refiero —gruñó su padre.
—Sí. Ese es el problema. Él cree que puede salir impune porque ustedes minimizan todas las barbaridades que hace —espetó Luc y su padre apretó la mandíbula.
Luc había ido allí dispuesto a escuchar una última vez, pero cuanto más hablaban, más fácil resultaba tomar la decisión que llevaba días aplazando.
—Vamos a dejar algo claro —dijo levantando la voz, pero sin alterarse, mientras miraba a su hermano a los ojos—. No sé qué clase de intervención de mierd@ trataron de montar aquí con media familia, pero esto lo diré solo una vez: eres una basura. Apostaste a una persona que te quería, después pusiste un sedante en su copa.
Su madre movió una mano con cansancio.
—Que ella no bebió.
Luc tardó un segundo en procesar la respuesta.
—¿Ese es realmente tu argumento? ¿Te estás oyendo? —siseó.
—No estoy justificándolo…
—Acabas de hacerlo.
—Estoy diciendo que Odette supo lo que ocurría, vació la copa y después fingió estar drogada para continuar una situación que podía haber detenido.
Luc se inclinó hacia delante.
—¿Y eso convierte en menos grave que Sven intentara drogarla para que pasara la noche con otro hombre sin que ella se diera cuenta?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....