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UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 545

PELEAR POR TI. CAPÍTULO 3. Una mujer lista para desatar el caos

¿Estaba furiosa? ¡Muchísimo!

Pero quizás la rabia no era el sentimiento correcto en ese momento. Aquellos ojos azules solo se posaron en ella un segundo antes de darle la espalda y marcharse de allí, y Adriana se inclinó hacia Oskar, levantándolo por las solapas del ensangrentado traje y dándole una bofetada para que se despertara.

—Acércate a mi empresa de nuevo, y te voy a acusar por conspiración de asesinato y de ahí para allá, de todo lo que se me ocurra. ¿¡Me estás oyendo, infeliz!? ¡Aléjate de mi familia y aléjate de mí, es la única advertencia amistosa que voy a hacerte!

Lo soltó como si fuera un saco de basura, o un bicho que le diera asco, y corrió escaleras abajo, mirando ansiosa entre la gente, pero lo único que vio fue las colas de dos McLaren idénticos abandonando el estacionamiento y algo le dijo que solo podían ser de aquellos dos hermanos.

Respiró profundo, dejando que el aire de la noche inundara sus pulmones, y tuvo el buen juicio de no irse esa noche hacia su departamento. Metió una alerta a la compañía de seguridad para que cerraran el departamento de forma remota y nadie pudiera entrar, y se dirigió a la casa de sus padres.

Nadie la escuchó llegar, nadie la interrumpió mientras intentaba conciliar el sueño, cosa especialmente difícil teniendo en cuenta la cantidad de veces que aquellos ojos azules aparecían en sus recuerdos…

Pero como la dicha no es eterna, ni siquiera estaba amaneciendo cuando su padre entró dando y un portazo en su habitación y sacudiendo aquella blusa que había echado en el cesto de la ropa para lavar.

—¡Dímelo ya! ¡¿De quién es esta sangre y quién es el infeliz al que tengo que matar?! —rugió Zack Keller y Adriana levantó la cabeza, bostezando.

—Tú y tus entradas dramáticas, papá…

—¡Contéstame Adriana o te juro que se lo cuento a tu madre! —la amenazó Zack y la vio sentarse en la cama de inmediato.

—¡Vale, vale, ya te lo digo! —rezongó ella—. La sangre es de Oskar, se la sacó un tipo del antro a donde fuimos anoche y yo… como que lo ayudé un poco.

—¿A Oskar? —la increpó Zack.

—No, al tipo.

—¡Ah bueno, eso sí me lo creo!

—¡Papáááá!

—¡¿Qué?! ¡Sabes que jamás me gustó ese vago bueno para nada! —refunfuñó su padre echando a un lado la blusa y sentándose al borde de la cama— Hija no tengo problemas con que te enamores de alguien que tenga menos dinero que tú, mientras sea trabajador y no un parásito oportunista.

Adriana suspiró con tristeza mientras asentía.

—Creo que eso me quedó bastante claro anoche. No quiero a Oskar cerca nunca más, así que si lo ves, tienes mi permiso para rematarlo… bueno si es que no está muerto ya porque no vieras la paliza que le ha puesto el tipo este y con una sola mano…

Zack la miraba embobado contarle la escena. Adriana siempre había sido la niña de sus ojos, la mayor, la más mimada, y el instinto de protección que tenía sobre ella no cambiaría jamás.

Capítulo 0545 1

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