PELEAR POR TI. CAPÍTULO 9. "Vale todo"
Pálida, rosa furiosa, rojo asesino, histérica controlada y dolor de cabeza asegurado. Todo aquello podía leerlo Kyle en la mirada de aquella mujer y aún así por dentro estaba sonriendo.
—¿Me lo pones tú o me lo pongo yo? —le preguntó con una sonrisa coqueta, solo para que ella le respondiera con otra.
—Si te lo pongo yo, muñeco, terminarían poniéndote una prótesis muy diferente, así que mejor no tientes a tu suerte —replicó Adriana—. Procura ganar, que dos vergüenzas en una sola noche son demasiado.
Kyle dio un respingo de sorpresa cuando ella le dio una nalgada y se dio la vuelta con aquella teatralidad que le azotó medio cabello en la cara.
—¿Tu entrenadora? —le preguntó el comentarista mientras se vestía y solo se escuchó un grito desde fuera de la jaula.
—¡Ya quisiera!
Kyle le hizo un gesto de amenaza a su tío Caleb, más aún cuando vio a Adriana pasar junto a él y chocarle el puño, pero antes de que la muchacha pudiera seguir hacia su palco una mano pequeña y firme la detuvo.
—No no no, tú te quedas aquí —le dijo Julie con un guiño—. Donde yo pueda verte.
—¿Tú eres la que controla a las locas de tu hermano? —le preguntó Adriana y la chica se encogió de hombros.
—Yo se las espanto. Pero por lo que veo a la única que tendré que controlar es a ti. Ven, la pelea ya va a empezar.
Y en efecto, no demoró ni un minuto en que ahora sí alguien le pasara a Kyle un pantalón y el narrador anunciara el inicio de la pelea. Los gritos eran ensordecedores y Adriana se echó hacia adelante para verlo bien. No decía ni una sola palabra, solo evaluaba cada movimiento de Kyle, anticipándolo.
A su familia le gustaban los deportes de invierno, pero eventualmente se habían expandido y Adriana prefería los deportes de contacto. Y aquel definitivamente tenía mucho.
Lo vio atacar, encajar un golpe tras otro sin inmutarse y esperar al momento correcto. Un segundo, un solo segundo lleno de gritos fue lo que le tomó derribar a su oponente y para cuando tuvo autocontrol suficiente para quitársele de encima, ya lo había dejado en el suelo, inconsciente.
—¡Maldición qué bueno es! —suspiró Adriana y el tío Caleb se inclinó hacia ella.
—¿Perdón? Dijiste ¿es bueno o está bueno? —la increpó.
—Las dos —replicó ella sin cortarse.
Medio palco en el que estaba ahogó una risita, y Adriana no quiso ni mirar, porque si allí estaban la hermana y el tío, no quería ni imaginar que el resto de su familia también estuviera allí y la hubieran visto hacerlo pasearse desnudo delante de todos.
Lo que venía después era media hora de descanso antes de la penúltima ronda, así que apenas Kyle salió de la jaula, Adriana regresó a su propio palco por la ropa del pelador y se encaminó de nuevo hacia su habitación.
—¡Mira que te gusta complicarte, Adrianita, mira que te gusta! —sonrió para sí misma, sin darse cuenta de que el corazón roto y decepcionado que debía tener, ni siquiera se acordaba de su ex en aquel momento.
—En los deportes oficiales no lo aceptarían —dijo un hombre mayor, atractivo y sonriente, y Adriana se fijó de inmediato en que una de sus manos era exactamente como las prótesis de Kyle.
—Por sus piernas, pero eso es una tontería… —respondió.
—Nosotros no hacemos el mundo, señorita Keller, solo nos adaptamos a él. Además… —Aaron Orlenko sonrió con satisfacción: tenemos una gran historia aquí, Kyle es el último de una larga dinastía que ha dominado las jaulas por años, ¿por qué crees que las abandonaría?
Adriana cruzó los brazos y negó con preocupación.
—Porque no está dispuesto a dar todo lo que tiene —sentenció con la seguridad que le daban tantos años conviviendo con deportistas—. La discapacidad no está en sus piernas, la tiene en su cabeza por no querer usarlas. No quiere tener ventaja así que a propósito se pone él mismo en desventaja.
—Porque no patea —entendió Aaron.
—Porque no patea —repitió Adriana—. Y a menos que empiece a hacerlo no tengo idea de cómo va a tumbar al Holandés.
Durante un largo minuto Aaron Orlenko se quedó pensativo y luego sonrió con malicia.
—Bueno, señorita Keller, probablemente hay algo que todavía no sabe… Esta es una jaula de “vale todo”.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....