PELEAR POR TI. CAPÍTULO 80. Una última oportunidad
—¿Estás seguro de esto? —susurró Adriana.
Los jardines de la mansión Hellmand estaban atestados de gente y por si las dudas, el evento había sido preparado en la propiedad del hombre con mayor poder en Ucrania, aunque para ser honestos el Hellhound era un invitado especial más, porque la que controlaba todo lo que sucedía era Diana Hellmand, la nueva reina de la mafia en Europa del Este.
Se habían enviado mil invitaciones. Solo mil personas en todo el mundo habían sido elegidas cuidadosamente y si personas había dentro de la propiedad, muchas más se quedaban afuera porque ni guardaespaldas, ni acompañantes ni armas tenían permitido el paso. Para seguridad, la del Hellhound, el resto salía sobrando.
Adriana se acercó a la ventana y observó por un momento las luces fuera de la mansión. Todos estaban entusiasmados, pero ella solo quería que aquello acabara.
—Por favor, prométeme que vas a estar bien.
—Lo voy a estar… —aseguró Kyle acariciando su rostro con las puntas de los dedos—. Tú solo asegúrate de que ese tipo haga las apuestas correctas.
Adriana pasó saliva y negó con inquietud.
—¿Y no te parece raro? —preguntó de repente—. Kyle, ese hombre te conoce… sabe quién eres. ¿Crees que no sabe que planeamos algo contra él?
—No lo sé. Todo lo que me importa es que está aquí y voy a aprovechar esa oportunidad —sentenció él abrazándola y dejó sobre sus labios el beso más lleno de determinación y esperanza que le había dado en su vida.
Adriana salió de allí con el corazón en un puño, y solo unos minutos después le hacía una señal a Julie, que acompañaba personalmente a Sir Wexler hacia uno de los palcos principales.
—Por aquí, por favor —le sonrió la muchacha con coquetería desde detrás de su máscara, y aunque vio la clara intención del tipo de tocarle el trasero, también lo vio contenerse mirando la cantidad de hombres distinguidos que había alrededor.
—Este… pensé que estaría en un lugar común… —murmuró y Julie negó enseguida.
—¡No! ¡¿Cómo cree?! Tenemos una deferencia especial para con los lores ingleses en este lugar. La señora Hellmand me ha pedido expresamente que asegure su comodidad.
Wexler miró alrededor y vio que por encima de él solo había dos palcos.
—¿Puedo preguntar quiénes estarán ahí arriba? —increpó a Julie, que en ese momento le servía una copa de champaña.
—Claro, a la izquierda está la anfitriona y su familia, la señora Diana Hellmand. A la derecha los señores De Navia, recuerde pasar por su palco si quiere hacer alguna apuesta —le sonrió la muchacha antes de dejarlo solo, pero no le pasó desapercibida la forma en que Wexler pasó saliva al escuchar la palabra “apuestas”.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....