Entrar Via

UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 865

PEQUEÑA AMADA MÍA. CAPÍTULO 41: Retos y traiciones

Gigi observaba la frustración en el rostro de Niko mientras él revisaba los documentos una y otra vez, como si quisiera confirmar aquella sospecha. Finalmente, tras unos minutos de silencio tenso, él dejó caer los papeles sobre el escritorio y se pasó la mano por el cabello, visiblemente molesto.

—El que te está causando problemas… es Van Beek ¿verdad? —le preguntó y él suspiró profundamente antes de responder.

—Van Beek —murmuró, como si el nombre solo ya explicara todo—. El desgraciado debió ofrecerle alguno de sus tratos milagrosos y a mi socio potencial seguro se le salieron los ojos y cedió.

—Niko, si él está detrás de esto… —dijo Gigi pensativa—. ¿No se tratará de una venganza porque tú rompiste tu acuerdo con él?

Niko se quedó en silencio, con el rostro endurecido. Luego se levantó de la silla y empezó a caminar de un lado a otro en el despacho, porque claramente no iba a decirle a Gigi la verdadera causa de por qué había rechazado aquel trato.

—La razón por la que quise hacer negocios con él, fue porque quería fortalecer mis inversiones en energía limpia —explicó Niko, con la voz cargada de impotencia—. Pero tú tenías razón, no era de fiar. Quizás sus negocios sean prósperos, pero su carácter y su ética dejan mucho que desear, y el carácter de un hombre lo es todo, Gigi. Así que cuando el trato con él se cayó, decidí ir a por la segunda compañía más grande del sector, y pensé que había asegurado la inversión… pero es evidente que Van Beek fue más rápido que yo.

Gigi recordó que lo había escuchado decir algo sobre que solo eran tres en toda Europa los grandes inversores en energía limpia.

—Entonces… si ellos dos se fusionan…

—Serán mi competencia directa —confirmó Niko—. Y no es nada malo, no hay ningún problema con ser el pez más chico en un sector, porque ya soy el más grande en muchos otros, pero eso va a depender de cuánta mala fe traiga esa fusión y, honestamente…

—Tú no confías en la buena fe de Van Beek —comprendió Gigi.

—Exactamente. Van Beek es un tipo estratégico. Y si su plan es bloquearme y tomar el control del sector, ahora está claro que tiene la ventaja —respondió Niko, con una mezcla de ira y resignación.

Gigi observó cómo él se detenía frente a la ventana, mirando hacia el horizonte como si buscara una solución a un problema imposible. Y aunque estaban en la oficina y cualquiera podía entrar, se levantó y lo abrazó desde atrás, envolviéndolo con sus brazos y apoyando su cabeza en su espalda, tratando de darle un poco de paz en medio del caos.

—Todo va a estar bien —susurró suavemente—. Confío en ti. Sé que vas a encontrar la manera de salir de esto. No puede ser de otra manera.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD