PEQUEÑA AMADA MÍA. CAPÍTULO 44. Un plan
“¡Me vas a tener trabajando toda la madrugada, condenado!” se carcajeó Logan. “¿Qué se supone que haga con la chica que tengo en mi cama?”
—Cumple rápido como hice yo y dile que eres un magnate que tendrá que ir a la guerra. Créeme que eso le encantará y te perdonará la precocidad.
“Niko”
Sin embargo en cuanto colgaron la llamada cada uno fue a lo suyo y media hora después conectaban sus computadoras en línea y pasaban media madrugada trabajando. Cuando Niko por fin tuvo todos los datos que necesitaba, sonrió con confianza.
—Compra otro tres por ciento de acciones en energía limpia. Hazlo rápido, sin levantar sospechas —le indicó a su hermano.
“¿Tres por ciento más? Eso no es poco, Niko. ¿Estás seguro de que es el movimiento correcto?”
—Estoy seguro. Confía en mí, Logan. Necesito que te muevas rápido antes de que Van Beek o su socio hagan su próximo movimiento. Estamos a punto de cambiar las reglas del juego.
Logan suspiró al otro lado del teléfono, pero conocía a su hermano lo suficiente como para saber que cuando Niko estaba decidido a algo, no había vuelta atrás.
“De acuerdo. Lo haré. Te aviso cuando tenga noticias” respondió Logan antes de colgar.
Con una sonrisa, Niko se levantó, sintiéndose más determinado que nunca, y fue a cumplir con aquel segundo round ¡porque él era un hombre de palabra!
—Ya está hecho —fueron las primeras palabras de Logan cuando lo alcanzó en la oficina a primera hora, y Niko asintió.
—Perfecto, le diré que a la señora Nuvés que programe una reunión con Van Beek lo más pronto posible.
Niko sabía que debía manejar todo con precisión quirúrgica, y aunque todos lo miraban con curiosidad, él no dio demasiados detalles. Pero tal como esperaba, era evidente que el tipo estaba apurado por zanjar la situación, y poco después llegaba a la oficina.
Entró con esa arrogancia habitual, como si ya hubiera ganado la partida, porque no imaginaba que Niko Keller lo hubiera llamado para nada más que para pactar.
—Niko —dijo Van Beek, acomodándose en la silla frente a él—. Asumo que ya estás listo para aceptar la derrota y firmar.
Niko apretó los labios con frustración.
—Vamos a firmar, sí, pero no bajo tus términos originales. Quiero sesenta centavos por cada dólar, no treinta.
—¿Sesenta centavos? —repitió Van Beek con una risa seca—. Niko, sabes que la situación no está de tu lado. Estoy aquí para sellar tu salida. No tienes margen de maniobra. Ya gané, y eso lo sabes.
—Si ya ganaste, entonces no debería importarte pagar el doble de lo que ofrecías, ¿no? —replicó Niko, con una sonrisa imperturbable—. Al final del día, lo que realmente quieres es decir que me sacaste del juego, ¿o me equivoco? Y hacerme perder el cuarenta por ciento de una inversión millonaria ya pondrá mi cabeza en una bandeja para la junta directiva de esta empresa, así que escúchame muy bien, puedes obtener lo que tengo ahora, o te puedes ir al demonio, y tampoco sales ganando entonces. ¿Entendido?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....