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UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 890

PEQUEÑA AMADA MÍA. CAPÍTULO 66. Honor entre ladrones

Aquel café en París estaba lleno de turistas y locales, y el bullicio habitual de la ciudad hacía de fondo mientras Gigi se sentía atrapada en una especie de realidad paralela; porque por las palabras de Niko, comenzaba a imaginar exactamente de quién se trataba y por qué habían ido a verlo.

La información que acababa de oír era demasiado impactante como para procesarla en ese momento, y sobre todo lo que estaba imaginando; pero la mano firme de Niko apretándola por debajo de la mesa le recordaba que debía mantener la calma.

Niko no le quitaba los ojos de encima a Moliere, y Gigi podía ver cómo controlaba cada palabra, cada movimiento. Había dominado aquella conversación desde el principio, y Moliere estaba claramente nervioso, aunque intentara mantener una fachada de indiferencia.

—No creo que tener esta conversación contigo sea bueno para mí… —murmuró con los dientes apretados pero Niko solo sonrió.

—Tienes razón, pero mucho peor será hablar con la policía francesa… la italiana… la suiza… Con todo tu despliegue creo que sería un lindo caso para la Interpol, solo que no creo que se tomen en serio a una sabandija como tú —dijo Niko, con una frialdad en su tono que hizo que Gigi se estremeciera ligeramente—. Yo, por el contrario, soy un multimillonario muy motivado y encima tengo pruebas de toda tu operación. Sé muy bien que has estafado a mujeres y familias enteras durante años. Así que solo dame el gusto y respóndeme lo que te estoy preguntando.

Moliere cruzó los brazos, pero la tensión en su rostro era evidente. No le gustaba el rumbo que estaba tomando la conversación, pero el hombre frente a él parecía más que determinado.

—¡Bien! ¿Qué quieres saber? —preguntó finalmente, en un tono a medio camino entre el desafío y el agotamiento.

Niko esbozó una sonrisa sarcástica.

—Quiero la verdad. Toda la verdad. ¿Qué pasó hace dieciocho años con Chantal? Ella era tui cómplice para quedarse con mi dinero. ¿No es cierto?

Gigi observaba la escena en silencio, sintiendo un nudo en el estómago. Nunca había visto a Niko tan en control, tan implacable. La frialdad con la que enfrentaba a Moliere le hacía ver que estaba dispuesto a todo.

—La verdad… —dijo el tipo con un tono cínico—. La verdad es que fue muy fácil sacarle dinero a tus padres, Niko. Gente como ellos solo quiere lo mejor para sus hijos, y estaban dispuestos a pagar lo que fuera para que estuvieras bien. Sabían que Chantal era una zorra de lo peor, así que no dudaron ni un segundo en pagar para que se alejara de ti.

Gigi sintió que la sangre le hervía al escuchar la forma despreciativa en que hablaba de aquella situación.

—Lamento mucho si solo eras un niño enamorado. —Moliere le hizo un puchero burlesco—. Pero si lo que quieres saber es si ella te quería la respuesta es “no”, solo eras uno más a quien estafar.

—Pero debo haber sido uno de los últimos, ¿no es cierto? —replicó Niko, con voz calmada pero incisiva—. Porque después de eso ya no siguieron “enamorando” a chiquillos ni estafando a familias juntos… ¿Fue porque realmente sí se enamoró de ti? ¿O fue quizás porque ella te dijo que estaba embarazada?

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