Entrar Via

UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 954

CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 4. Unos incómodos reflectores

Mircella y Claire se quedaron mudas, como si alguien les hubiera apretado el botón de “silencio”. Elías, o mejor dicho, Nico, con su sonrisa confiada, las miraba esperando una respuesta, pero nada. Las dos parecían tan desconcertadas que apenas les salían unos balbuceos inconexos, pero en eso, uno de los amigos de Claire, un tipo llamado Lucien, se percató de la confusión de las dos mujeres y no dudó en intervenir.

—¿Chloe? ¿Te refieres a la asistente de Claire? —preguntó, frunciendo el ceño, mirando a Elías con una expresión de duda.

Él no sabía que no estaba hablando con Nico, sino con su hermano gemelo, pero a fin de cuentas eso no importaba, porque este acababa de darse cuenta de algo importante:

Nadie allí sabía realmente quién era la muchacha, y como no podía hacer más de una docena de personas idiotas reunidas a la vez, la respuesta lógica era simple: Chloe realmente era un fantasma para su familia, realmente no la tomaban en cuenta. Así que con una calma absoluta, se hizo el desentendido y respondió con seguridad, sin siquiera dudarlo un segundo.

—¿Asistente? No, no. Chloe es la hermana de Claire —dijo, dejando claro que no iba a seguir el juego de confusión que la gente cercana a Claire parecía tener—. ¿No lo sabías?

Una de las chicas sentadas junto a Claire, una rubia con cara de estar siempre lista para la foto de portada, lo miró sorprendida, como si estuviera descubriendo un gran secreto.

—Eso no puede ser cierto —dijo con incredulidad, casi con un tono de desaprobación—. Claire nunca nos ha hablado de una hermana… ni de que fuera Chloe…

—Es decir, siempre está pegada a ella… pero para nosotros era solo su asistente —murmuró otra chica.

Elías la observó en silencio mientras Claire luchaba con la incomodidad de ser el centro de los reflectores pero justo cuando no quería. Él había crecido en una familia demasiado funcional como para no reconocer la manipulación a simple vista.

—Vaya, parece que hay algo que no has contado —dijo con una ligera sonrisa, como si disfrutara de la incomodidad que comenzaba a sentirse en la mesa.

A nadie le gustaba que le expusieran sus verdades.

Claire, visiblemente incómoda, se apresuró a hablar, buscando controlar la situación antes de que se le escapara de las manos.

—Sí, Chloe es mi hermana, pero... no estamos unidas, no compartimos mucho, ¿sabes? —respondió, con un tono que sonaba como una excusa más que una afirmación. Parecía que trataba de justificarlo, pero en sus palabras había algo forzado, como si lo estuviera repitiendo sin convencerse ni ella misma.

—Hmm, ya veo... —dijo, mirando a Claire y luego a todos los presentes, como si estuviera esperando una respuesta más honesta. —Lana dice que está pegada a ti todo el tiempo pero ¿no son unidas? Perdón, es que no estoy entendiendo mucho la dinámica.

La presión era evidente, y como si presintiera que su cría estaba en peligro, Mircella intervino, tratando de poner fin a la conversación antes de que se volviera aún más incómoda.

—Chloe es muy tímida y retraída —dijo, con ese tono de voz condescendiente que tan bien manejaba—. No le gustan las fiestas ni las reuniones familiares. Ya saben cómo es. Es difícil para ella estar aquí.

Elías la miró con una ceja levantada, como si la estuviera evaluando, y se dijo que aquella mujer definitivamente era una mentirosa profesional, porque podía percibir que la historia que estaban contando no coincidía con lo que había visto de Chloe esa noche.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD