CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 21. Un guardaespaldas preocupado
Chloe respiró hondo y dio un paso atrás.
—No, te dije que esta ropa es mía y ya no soy ni tu asistente ni tu asistonta ni nada. Así que tú recoge tus propias cosas si tanto te urge irte —respondió, haciendo un giro hacia la salida, porque por primera vez estaba más que dispuesta a pedirle a Elías que la llevara en su coche.
—¡No se puede ser gorda y desagradable al mismo tiempo, Chloe! —exclamó en voz tan alta que absolutamente todas las personas en aquella habitación se quedaron paralizadas, pero Chloe sabía muy bien que cuando las escasas neuronas de Claire se calentaban de más, su primero instinto era lastimar tanto como pudiera.
—¿Disculpa? —siseó encarándola y Claire caminó hacia ella.
—¿Sabes por qué los gordos son simpáticos y serviciales? Porque ser gordo es un repelente natural, pero si te haces útil o eres chistosa la gente lo tolera —escupió Claire y Chloe no pudo evitar que sus ojos se cristalizaran—. Así que no puedes ir por la vida con tantas libras de más y una actitud de mierd@ como esa. ¿Qué tal si empiezas a hacerte útil, porque un chiste ya eres, y recoges mis cosas antes de subirlas a mi camioneta?
—¡¿Qué está pasando aquí?! —tronó una voz que, increíblemente, no fue la de Elías, sino la de la diseñadora—. No tengo idea de qué está pasando aquí, pero no estoy acostumbrada a que falten al respeto a mis modelos.
Claire sonrió satisfecha y dio un paso atrás cruzándose de brazos, pensando que la diseñadora se refería a ella y rápidamente empezó a acusar a Chloe.
—Pues eso es lo que pasa cuando las personas no conocen su lugar —dijo Claire, señalando a su hermana como si estuviera justificando sus propios modales, pero O la miró con expresión severa.
—Eso es evidente, pero no permitiré que nadie moleste a la modelo principal de mi campaña —dijo, en tono claro y seguro y le borro la sonrisa entusiasmada a Claire en un segundo—. Y me refiero a Chloe.
Claire se quedó sin palabras, estaba completamente en shock. No podía creer lo que acababa de escuchar de los labios de la diseñadora. ¿De verdad había dicho que Chloe sería la cara de la nueva campaña?
—¡Esto tiene que ser una broma! —exclamó, con la voz llena de incredulidad—. ¡No puedo creer que estés eligiendo a una gorda para ser la cara de la campaña de esta marca! ¡Seguro que Odette te despedirá en cuanto se entere de esto. ¿Cómo puedes ser tan estúpida?
La expresión de O cambió, pero no por miedo. En lugar de retroceder, se acercó a Claire con una calma y una autoridad que hizo que todos en la habitación se quedaran en silencio y su asistente rio por lo bajo.
—¿Sabes qué, Claire? —dijo con una mirada fija en sus ojos—. Dudo mucho que alguien me despida, ¡ya que yo soy la dueña de esta marca!
—¿Eh…?
—Yo soy Odette. Elías y Nico son mis primos, y no te dijeron nada antes para que no estuvieras lamiéndole el trasero, pero te voy a ser clara: Chloe es la modelo principal de mi campaña, y eso es todo lo que me importa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....