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Un contrato inesperado con mi jefe romance Capítulo 36

No suelo ser una persona nerviosa. Pero heme aquí respirando agitadamente mientras el auto de Luciano se acerca al complejo residencial de mi ex. Esa sensación desagradable sube de mi estómago a mi garganta, quema bastante.

—Saca la cabeza si vomitarás. El auto, es nuevo — sugiere Luciano al volante.

Le miro en un regaño amargado. Él había ido a buscarme al departamento de Giana, para nuestra cita con mi terrible familia. No había que mencionar lo atractivo que lucía esta noche con su traje casual, tampoco lo filosa que seguía siendo su lengua a cualquier horario.

—No vomitaré tu auto. El memo está de sobra — aseguro mientras llegamos a la portería y tengo que hablar con el guardia para que abran el portón — Buenas noches Juan, somos invitados de Andrew.

Conocía a Juan, había vivido un buen tiempo con mi detestable ex novio. Aun así, él no me responde con una sonrisa amable como yo se la he dado, me observa con incomodidad.

—Señorita Marianne… no puede acceder a este edificio. El condominio me prohibió cederle el paso…

Mis nervios se esfuman, y nace el bochorno de tal situación. Rehúso mirar a Luciano, me imagino que tipo de expresión está haciendo.

—Esa prohibición absurda debe haber quedado en el pasado. Andrew me invitó junto con mi prometido, a una cena en su departamento. ¿No te lo comentó o avisó? — explico colmada de paciencia.

—No me dijeron nada. Ni el señor Andrew o la señorita Amanda. Déjame llamarlo directamente. Un momento — ofrece el joven cerrando el cristal de su ventanilla para tomar el teléfono.

El colmo, esto era el colmo. Esos dos me invitaron a una “cena de bienvenida” y ni se habían molestado en levantar mi prohibición de entrar en el edificio. Habíamos comenzado mal, muy mal.

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