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Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 1015

—No me toques —dijo Penélope, retirando la mano con brusquedad, como si su roce le diera asco.

—Solo me preocupo por ti.

La hostilidad en el tono de Penélope se desvaneció rápidamente.

—No es nada, solo me raspé por accidente —dijo con frialdad—. Si ya terminaste, siéntate a comer.

Sin decir más, se dio la vuelta, fue a la mesa, tomó sus cubiertos y se sentó.

Raúl observó su huida despectiva. ¿Acaso tanto le asqueaba que la tocara? Con una decepción evidente en los ojos, sirvió la comida en la mesa y se quitó el delantal.

—Señora, aún tengo asuntos en el bufete, no puedo quedarme —le dijo a la madre, manteniendo el trato respetuoso de siempre.

—¿Te vas tan pronto? Pero... preparaste tanta comida, Penélope y yo no podremos comer todo. Mejor siéntate y come con nosotras.

—Penélope, ¿por qué no le pides que se quede?

Penélope seguía comiendo a mordiscos pequeños con su tenedor.

—Seguramente alguien lo está esperando, no tenemos por qué obligarlo a quedarse.

—Ya no es necesario que sigas haciendo este tipo de cosas.

—Ya dejé la tarjeta del banco en el cajón de tu oficina... por favor, no vuelvas por aquí, ya no tenemos nada que ver el uno con el otro.

—¡Penélope, qué estás diciendo! —la reprendió Frida—. Raúl solo cometió un error, ya sabe que se equivocó.

—Raúl, no le hagas caso a Penélope, siéntate y termina de comer antes de irte.

Penélope mantuvo la cabeza gacha, ignorando la intensa mirada que se clavaba en ella, y continuó comiendo.

Una punzada de frustración atravesó el pecho de Raúl.

—Si en algún momento necesitan dinero para los gastos, dímelo. Ya pagué un año de alquiler. Si tú o tu mamá necesitan algo, pueden llamarme cuando quieran.

Capítulo 1015 1

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