Entrar Via

Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 985

Desde el estudio, Liberto escuchaba las constantes notificaciones del celular en la habitación. Las dudas y sospechas hicieron que su mirada se oscureciera.

En su habitación, Maritza sintió una sombra imponente sobre ella. Levantó la vista y sus grandes ojos de venado se abrieron de par en par al ver a Alonso, quien había aparecido en silencio frente a ella. ¡Estoy frita! —pensó.

Alonso le confiscó el celular.

¡Buaaa!...

¡Rafaela!

Rafaela vio la llamada entrante y contestó: —¿Maritza?

Sin embargo, quien habló al otro lado de la línea fue Alonso: —¿Estás buscando un lugar para tu estudio?

Aunque sorprendida, Rafaela le respondió: —Sí. Después de todo lo que pasó en la universidad, siento que no es el lugar adecuado para seguir. Pensé que lo mejor sería buscar afuera.

—Si tienes algún requerimiento específico, dímelo —ofreció Alonso.

Antes de que Rafaela pudiera responder, el hombre que acababa de salir del estudio le arrebató el celular de las manos y cortó la llamada con brusquedad.

—¿Qué mosca te picó a estas horas de la noche? —se quejó ella.

—¿Ya terminaste con el trabajo que trajiste?

Rafaela le extendió la mano. —Devuélveme mi celular, no habíamos terminado de hablar.

—¿Acaso me crees muerto, señora Padilla? —preguntó Liberto con frialdad.

Rafaela bajó la mano y soltó una risa seca. —En serio, ¿qué bicho te picó esta noche?

Al colgar, la pantalla del teléfono había quedado en la conversación con Maritza.

Liberto la miró por un instante antes de devolverle el aparato. —¿Por qué no me dijiste que querías buscar un lugar para tu estudio?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Venganza Reencarnada de la Rica Heredera