El hombre también la saludó a ella.
"Sofía, tú también estás aquí."
Sofía sacó la pierna que ya había metido y le devolvió la sonrisa. "¡Señor Zambrano, qué tal!"
El hombre era Sergio Zambrano, cuñado del alcalde de Ciudad del Mar.
Todos los empresarios de Ciudad del Mar, grandes y pequeños, lo trataban como a un hermano.
Sergio Zambrano tenía un hijo regordete.
Cuando Sofía tenía 18 años, el joven y rechoncho Zambrano fue de visita a la casa de los Corona y la vio.
Poco después, Sergio Zambrano le dijo a Arturo Corona: [A mi hijo le gusta tu hija adoptiva, unamos a nuestras familias.]
Arturo Corona aceptó sin pensarlo.
Sofía no tenía ningún valor para la rama menor de los Corona; "entregarla" a cambio de consolidar una red de contactos inquebrantable para los negocios era, naturalmente, algo bueno.
Sin embargo, Leandro, que entonces tenía 23 años, se opuso rotundamente.
Prohibió que le entregaran a Sofía al hijo gordo de Sergio Zambrano.
Este asunto causó un gran alboroto.
Fue por esto que Cristina Montero descubrió el romance entre Leandro y Sofía.
Curiosamente, una vez que el asunto se hizo público, la versión cambió a que Sofía tenía delirios de grandeza y estaba obsesionada con el joven señor de los Corona.
En la fiesta de cumpleaños de Cristina Montero, Sofía fue rodeada por varias chicas ricas, que la insultaron y la llamaron resbalosa por seducir a Leandro.
Las señoras de la alta sociedad la acorralaron para sermonearla, burlándose de su mente enamoradiza, diciendo que se denigraba actuando como una perrita faldera.
En un parpadeo, Sergio Zambrano se acercó, con mirada lasciva y voz pastosa. "Hace años que no te veía, Sofí, qué bien te has desarrollado, estás bellísima, jaja~"
Sofía bajó la mirada para evitar ese escrutinio malintencionado.
Al mismo tiempo, la voz gélida de Leandro resonó junto a su oído: "¿Qué trae al señor Zambrano a Rosarito?"
"¡Oh! Vine acompañando al señor Linares, tiene un proyecto que discutir con el Grupo Lira."
Sergio Zambrano le devolvió la pregunta: "¿Y a ti?"
Guardando su teléfono, Sergio Zambrano pasó el brazo por los hombros de Leandro y le dio la vuelta.
Le preguntó en voz baja: "Sofía ha sido tu sombra por mucho tiempo. Si la invitas al banquete de compromiso, ¿podrá... soportar el golpe?"
Leandro se burló. "Dejar que la mujer que no me puede tener vea con sus propios ojos cómo otra me consigue, curará su fanatismo, así no volverá a obsesionarse conmigo. Al mismo tiempo, tengo que pensar en Isa; quiero que vea que soy completamente honesto y transparente, que solo la quiero a ella. No importa cuánto me acosen otras mujeres, yo me mantengo firme."
Qué hombre tan devoto y apasionado.
Con razón era joven, prometedor y todo le salía bien.
Un hombre que no le falla a su mujer, atrae la fortuna.
Sergio Zambrano aplaudió, lleno de admiración.
Sin embargo~
Echó un vistazo a Sofía y preguntó en voz baja: "Pero, llevar a la mujer que se muere por ti a tu compromiso, ¿no hará que la señorita Molina se ponga celosa?"
Leandro se sacudió la enorme mano del hombro.
"Mi Isa es hermosa y talentosa, brilla como una estrella y es famosa en todas partes. ¿Qué necesidad tiene ella de rebajarse a competir con una mujer del montón que anda rogando por mi atención?"

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA
Porque no se pueden desbloquear los capitulos? Siempre sale error...
Que horrible, tan pocos capítulos diariamente, que le pasa al escritor, que no puede terminar un libro de una vez???...