"¡Estás loco y eres un vulgar! ¡Abre la boca solo para decir asquerosidades que ensucian los oídos! ¡Ve a que te revise un doctor y deja de aparecerte frente a mí para mostrar lo repugnante que eres!"
Sofía no le había dado tanta importancia a lo absurdo que había pasado en la habitación de Isabel, pero esta aparición de Leandro la sacó de sus casillas.
Apretó los puños. Tenía unas ganas inmensas de golpearlo.
Leandro, en cambio, se echó a reír.
"Me has llamado loco varias veces, y lo admito. Estoy loco. ¿Por qué no... me tomas el pulso y averiguas qué me dejó en este estado?"
Se remangó la camisa y le ofreció la mano derecha.
Sofía se la apartó de un manotazo. "¡Aléjate!"
"¡Je! Sofi, hace años que no nos vemos y ya aprendiste a ser ruda."
Harta del acoso, Sofía lo miró con furia.
"¿Me bloqueaste el paso solo para decir locuras?"
"Por supuesto que no." La sonrisa en el rostro de Leandro se desvaneció.
Así que, como no había logrado que la señora Solis la despidiera y se sentía decepcionado, había venido a rematarla. Qué despiadado. Por Isabel, no descansaría hasta verla destruida.
"Entonces hable, señor Corona. ¿Qué precio tendré que pagar esta vez para compensar el daño que sufrió su querida Isa?"
Leandro soltó una carcajada burlona. "¿Y qué más te queda por ofrecer?"
Sus ojos recorrieron a Sofía con total descaro.
Ella sintió que era una mirada de profundo desprecio; un desprecio por no tener absolutamente 'nada'. Como si se burlara de ella diciendo: 'Ya te han quitado todo, solo eres un cascarón vacío'.
Sintió una punzada en el corazón. Fue como si ella fuera un trapo que Leandro hubiera agarrado y exprimido hasta deformarlo.
¡Dolía!
Un dolor inenarrable.
Una frase que no debió decir escapó de sus labios: "Tu amor por Isabel es de vida o muerte. Por ella, eres capaz de todo."
¡Jajajajaja!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA
Que horrible, tan pocos capítulos diariamente, que le pasa al escritor, que no puede terminar un libro de una vez???...