Fermín había estado ocupado con los preparativos del gran cumpleaños de la abuela. No fue sino hasta que el tema explotó en redes sociales que se enteró de que el Grupo Gómez había logrado un avance significativo en su nuevo proyecto de robots inteligentes.
Varios altos directivos del Grupo Gómez, enterados de la relación entre Abril y Fermín, se acercaron a felicitarlo, lanzando cumplidos a diestra y siniestra.
—La señorita Cordero es increíble. En tan poco tiempo logró llevar el proyecto a este nivel, de verdad que es una genio.
—Señor Gómez, usted sí que sabe reconocer el talento. Con la señorita Cordero de su lado, el Grupo Gómez solo va a crecer más y más.
—Bah, los de UME no ven más allá de sus narices. Antes andaban presumiendo mucho, pero ahora que la señorita Cordero les ganó con el anuncio del nuevo producto, quiero ver si siguen tan gallitos.
—...
Fermín observó a esos veteranos, todos hablando con soltura, como si nada.
Cuando él decidió poner el nuevo proyecto en manos de Abril, ninguno se atrevió a opinar. Todos se quedaron callados, esperando a ver si fracasaba.
Ahora, de repente, todos muy activos.
Sin decir palabra, Fermín hizo un gesto hacia la puerta.
Aquellos hombres, que en su momento lucharon junto a Nelson y que, en teoría, eran sus tíos lejanos, entendieron la indirecta de inmediato. Aunque tenían más años que él, no se atrevieron a discutir y salieron del despacho entre risas forzadas.
Fermín se quedó solo en su oficina, tamborileando los dedos sobre el escritorio, con el ceño fruncido.
Unos minutos después, Ernesto entró con unos papeles en la mano.
—Jefe, ya tenemos los resultados de las pruebas especializadas del robot. Todos los test salieron perfectos. Y eso no es todo, allá creen que la nueva función que desarrolló la señorita Cordero va a causar sensación en el sector.
Al decirlo, Ernesto no pudo evitar asombrarse de nuevo.
Él sabía que Abril era brillante, pero no imaginaba que llegaría tan lejos.
Su talento era tan evidente que parecía de otro mundo.
Sin embargo, algo le daba vueltas en la cabeza: ¿cómo era posible que nadie hubiera notado antes la capacidad de la señorita Cordero? Era una lástima que su potencial pasara desapercibido tanto tiempo.
Ernesto pensaba que Fermín estaría contento con el éxito de Abril en su primer gran proyecto, pero se sorprendió al escucharlo preguntar:
—Dicen que UME también publicó un nuevo comunicado el mismo día. ¿Qué sabes de su producto?
Ernesto negó con la cabeza.

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